Complices.
Supongo que es lo que necesitaba.
A veces miramos alrededor, y no encontramos nada de nosotros en los demás.
Como os dije, llevo unos días algo triste, y cansada. Supongo que no estaba preparada para esta sensación de perdida. Ya la había dejado olvidada, ese vació, y lo que se sentía con él.
Todo sigue en su sitio. Pero yo siento que algo ha cambiado. No sé lo que es, pero tampoco me detengo mucho en saberlo. Prefiero seguir mirando hacía un lado.
Y mirando… volví a encontrarme con “Mi caballero de la armadura oxidada”
En Octubre, hará 5 años que nos conocimos. Llego antes que él. Nunca salimos juntos, aunque hubo un tiempo que hubo cierta atracción, pero por no romper la amistad… congeniamos mucho. Luego esa magia, empezó a perderse.
Él siempre fue demasiado tímido, introvertido, reservado. A causa de una enfermedad degenerativa que tiene, piensa que es mejor aislarse de la gente, para evitar sentir. Y para evitar de la misma manera, que le sientan.
Un día sin darnos cuenta empezamos a hacernos preguntas, por el echo de hacerlas, no buscando detrás de ella una nueva forma de acercarnos. Las conversaciones se fueron haciendo cada vez mas simples, y vacías, y nosotros, nos fuimos distanciando tanto… con la llegada de Cristian, decidió irse para siempre.
Lo sentí tanto. Siempre sabía que decirme en el peor de los momentos para hacerme sonreír. Y no sé como lo hacía que siempre conseguía hacerme sentir única y especial.
Todas deberíamos de tener a alguien así cerca. Pero claro… ¿Cómo le dices que te quiera, pero que no se enamoré?
Ayer me mando un e-mail. Me regalaba una canción. Ambos somos Fans incondicionales de Luis Miguel.
Antes solía hacerlo. Cuando una canción le hacía pensar en mi, me la regalaba. (Hay que reconocerle su valor. Económico, practico, y siempre estaría ahí, sin ocupar lugar jajaja…)
Y hoy, sin querer, mientras la escuchaba, pensé…
“Nunca nadie sabrá, lo bonito que fue quererte…”
Y aunque no lo leas… Gracias.
A veces miramos alrededor, y no encontramos nada de nosotros en los demás.
Como os dije, llevo unos días algo triste, y cansada. Supongo que no estaba preparada para esta sensación de perdida. Ya la había dejado olvidada, ese vació, y lo que se sentía con él.
Todo sigue en su sitio. Pero yo siento que algo ha cambiado. No sé lo que es, pero tampoco me detengo mucho en saberlo. Prefiero seguir mirando hacía un lado.
Y mirando… volví a encontrarme con “Mi caballero de la armadura oxidada”
En Octubre, hará 5 años que nos conocimos. Llego antes que él. Nunca salimos juntos, aunque hubo un tiempo que hubo cierta atracción, pero por no romper la amistad… congeniamos mucho. Luego esa magia, empezó a perderse.
Él siempre fue demasiado tímido, introvertido, reservado. A causa de una enfermedad degenerativa que tiene, piensa que es mejor aislarse de la gente, para evitar sentir. Y para evitar de la misma manera, que le sientan.
Un día sin darnos cuenta empezamos a hacernos preguntas, por el echo de hacerlas, no buscando detrás de ella una nueva forma de acercarnos. Las conversaciones se fueron haciendo cada vez mas simples, y vacías, y nosotros, nos fuimos distanciando tanto… con la llegada de Cristian, decidió irse para siempre.
Lo sentí tanto. Siempre sabía que decirme en el peor de los momentos para hacerme sonreír. Y no sé como lo hacía que siempre conseguía hacerme sentir única y especial.
Todas deberíamos de tener a alguien así cerca. Pero claro… ¿Cómo le dices que te quiera, pero que no se enamoré?
Ayer me mando un e-mail. Me regalaba una canción. Ambos somos Fans incondicionales de Luis Miguel.
Antes solía hacerlo. Cuando una canción le hacía pensar en mi, me la regalaba. (Hay que reconocerle su valor. Económico, practico, y siempre estaría ahí, sin ocupar lugar jajaja…)
Y hoy, sin querer, mientras la escuchaba, pensé…
“Nunca nadie sabrá, lo bonito que fue quererte…”
Y aunque no lo leas… Gracias.
Comentario:
Bueno, dicen que tener un amigo es tener un gran tesoro, yo tambien tengo a alguien así pero es una amiga, jejeje...
Saludos!
Saludos!