...
Dicen que lo que no se cuenta, no existe. O pasa demasiado lento, o rápido… (Todo según se mire) o detrás, hay algo malo.
Uno de los motivos por los que necesite vivir una historia “Normal” fue porque había olvidado lo que era poder hablar con alguien de los altibajos de cualquier relación. O de esos pequeños detalles que la hacen única, o diferente, y a veces… la última.
Pero como os dije, hace tiempo, días, semanas tal vez… que mi alma empieza a bostezar más de la cuenta. A retorcerse en sabanas viejas, buscando un calor desteñido por eso que un día nos falto… Tiempo.
Ayer Cristian me abrazo por la espalda, mientras estaba en la cocina preparando la cena para ambos. Todo en silencio. Solo se escuchaba un ir y venir constante de platos, cazuelas, cubiertos…
-Lo mas bonito de tus vacaciones ha sido poder dormir contigo.
Le sonreí. Echaba de menos esa unión entre nosotros, había olvidado como podía hacerle despertar esa necesidad hacía mi. Creo que poco a poco vamos recuperando los pasos de nuestro baile. Volvemos a encontrarnos…
Pero sigo triste y cansada.
Creo que estas últimas discusiones con Cristian han despertado algo dentro dormido. Y los recuerdos de antaño, están acumulándose detrás de mis manos. Esperando a que los ojeé, a que los sienta, o tan solo, los acaricie.
Y por no enfrentarme a ellos, enfrento cada día a los ojos de Cristian. Me lo planteo todo. Me hago miles de preguntas, que de antemano sé, que no voy a responder.
No porque no pueda, o quiera… quizá, es una mezcla inevitable de todo.
Me gustaría a veces cogerle de las manos y decirle “Enséñame”
Pero, ¿Qué?
Hay tantas cosas que olvidé, o que aprendí… a medias.
Me acostumbre a que no me pidieran, ni me exigieran, ni me agobiaran… también a que nunca estuvieran. Ni en lo bueno, ni en lo malo.
No se darlo todo, por nada.
Siempre me guardo un poco para mi, porque creo que no podría afrontar de nuevo esa sensación de vacío. De volver a empezar.
Ayer no sé muy bien porque, se lo dije a Cristian.
*Si algún día todo lo que me importa, se desmorona, cambiare todos mis principios, y lo que hasta ese instante, me ví incapaz de hacer, será mi norma de vida. Mi eje.
-Creo que no te das cuenta, pero siempre que hablas de tu vida, de tu futuro, de que será de ti, y de ella… das por echo que vas a estar sola.
Sola.
Fue mucho tiempo compartiendo cosas con alguien, y a la vista de todos, estar sola.
Mucho tiempo en el que me preguntaban porque a veces me brillaban tanto los ojos, y otras mi pena, los desbordaba.
La verdad es que detrás de esa afirmación, esta también él. No luche por él, y ya no por él, sino por lo que creía que había entre nosotros.
Nunca exigí, ni pedí, ni reclame.
Quizá sí. Quizás acabe sola. Sin Cristian, sin él…
Pero quizás algún día me pregunten ¿Qué te duele?
Y pueda decir que fue un amor. Que se disfrazo de otro… y un día me encontré demasiado cansada para darme cuenta de a quien quería en realidad.
Por quien tenía que luchar.
Por quien tenía que seguir creyendo que a veces… lo que se oculta, no es malo, ni pasa demasiado lento, ni demasiado rápido. Solo mantenemos su esencia.
Solo lo queremos para nosotros.
Porque a veces esas historias duran una milésima de segundo, y cuando quieras hablar de ellas… no existen.
Uno de los motivos por los que necesite vivir una historia “Normal” fue porque había olvidado lo que era poder hablar con alguien de los altibajos de cualquier relación. O de esos pequeños detalles que la hacen única, o diferente, y a veces… la última.
Pero como os dije, hace tiempo, días, semanas tal vez… que mi alma empieza a bostezar más de la cuenta. A retorcerse en sabanas viejas, buscando un calor desteñido por eso que un día nos falto… Tiempo.
Ayer Cristian me abrazo por la espalda, mientras estaba en la cocina preparando la cena para ambos. Todo en silencio. Solo se escuchaba un ir y venir constante de platos, cazuelas, cubiertos…
-Lo mas bonito de tus vacaciones ha sido poder dormir contigo.
Le sonreí. Echaba de menos esa unión entre nosotros, había olvidado como podía hacerle despertar esa necesidad hacía mi. Creo que poco a poco vamos recuperando los pasos de nuestro baile. Volvemos a encontrarnos…
Pero sigo triste y cansada.
Creo que estas últimas discusiones con Cristian han despertado algo dentro dormido. Y los recuerdos de antaño, están acumulándose detrás de mis manos. Esperando a que los ojeé, a que los sienta, o tan solo, los acaricie.
Y por no enfrentarme a ellos, enfrento cada día a los ojos de Cristian. Me lo planteo todo. Me hago miles de preguntas, que de antemano sé, que no voy a responder.
No porque no pueda, o quiera… quizá, es una mezcla inevitable de todo.
Me gustaría a veces cogerle de las manos y decirle “Enséñame”
Pero, ¿Qué?
Hay tantas cosas que olvidé, o que aprendí… a medias.
Me acostumbre a que no me pidieran, ni me exigieran, ni me agobiaran… también a que nunca estuvieran. Ni en lo bueno, ni en lo malo.
No se darlo todo, por nada.
Siempre me guardo un poco para mi, porque creo que no podría afrontar de nuevo esa sensación de vacío. De volver a empezar.
Ayer no sé muy bien porque, se lo dije a Cristian.
*Si algún día todo lo que me importa, se desmorona, cambiare todos mis principios, y lo que hasta ese instante, me ví incapaz de hacer, será mi norma de vida. Mi eje.
-Creo que no te das cuenta, pero siempre que hablas de tu vida, de tu futuro, de que será de ti, y de ella… das por echo que vas a estar sola.
Sola.
Fue mucho tiempo compartiendo cosas con alguien, y a la vista de todos, estar sola.
Mucho tiempo en el que me preguntaban porque a veces me brillaban tanto los ojos, y otras mi pena, los desbordaba.
La verdad es que detrás de esa afirmación, esta también él. No luche por él, y ya no por él, sino por lo que creía que había entre nosotros.
Nunca exigí, ni pedí, ni reclame.
Quizá sí. Quizás acabe sola. Sin Cristian, sin él…
Pero quizás algún día me pregunten ¿Qué te duele?
Y pueda decir que fue un amor. Que se disfrazo de otro… y un día me encontré demasiado cansada para darme cuenta de a quien quería en realidad.
Por quien tenía que luchar.
Por quien tenía que seguir creyendo que a veces… lo que se oculta, no es malo, ni pasa demasiado lento, ni demasiado rápido. Solo mantenemos su esencia.
Solo lo queremos para nosotros.
Porque a veces esas historias duran una milésima de segundo, y cuando quieras hablar de ellas… no existen.
Comentario:
Eso de que lo que no se dice no existe...
me deja pensativa...
creo que llevo dentro cosas que debería decir en alto...
Un beso
me deja pensativa...
creo que llevo dentro cosas que debería decir en alto...
Un beso
Comentario:
Lo malo de esas historias es que no acaban.... se quedan dentro y cuando viviemos la realidad parece que se esfuman pero sólo se aletargan para cuando nos sentamos vacias o lejanas a quien está a nuestro lado despertar del letargo y envolvernos, hacernos sentir en un pasado que no será presente ni futuro y que sin embargo aparece en el presente y seguirá apareciendo.
Luchar por nuestra pareja sabiendo que no le pertenecemos del todo. Notar como va dejando de luchar por sentir una sombra que aparece y cada día le hace más dificil seguir luchando.
Luchar por nuestra pareja sabiendo que no le pertenecemos del todo. Notar como va dejando de luchar por sentir una sombra que aparece y cada día le hace más dificil seguir luchando.
Comentario:
Lamentablemente eso quedan de estas historias, la sensación de irrealidad y de que quizás no existio... para mi eso es lo más triste...
Que fue un espejismo que se veia muy real pero que era solo eso, espejismos...
Saludos!
Que fue un espejismo que se veia muy real pero que era solo eso, espejismos...
Saludos!