Nuevos comienzos
*Estaba pensando que me daría tiempo de ir a verte, de comerte la boca, y de decirte que te quiero. Y de paso… fugarnos los dos del trabajo. ¿Te parece sugerente?
-Si vienes, te meto en la cama, y te violo durante una semana entera.
Fue nuestra manera de darnos hoy los Buenos Días.
Hemos pasado un fin de semana bastante malo. Las preguntas que llevaba haciéndome tiempo atrás, empezaron a resonar muy fuerte en mi cabeza, y con la ayuda de problemas que tuvimos entre nosotros en este último mes, la relación estaba mas parada, que siguiendo su curso.
Ayer mientras desayunábamos, el silencio se hizo dueño de mi lengua, y la pena, de sus ojos.
-¿Qué te pasa?
*Nada.
-No digas que nada, llevas unos días seria, distante, callada, triste, fría… algo pasa.
Seguí removiendo los posos del café, sin ganas, sin fuerzas y con una mezcla de culpa, e impotencia dentro. A veces pasa. El corazón te dice “Ya no quiero mas” y no puedes hacer nada. Se queda ahí, bosteza…y duerme. No pretende volver a soñar, solo me susurra al oído que lo dejen en paz… y yo no puedo hacer nada.
Ni los ojos de Cristian pudieron salvarme.
-He estado pensando… si estas mal, y necesitas unos días para pensar, los tienes. Yo… te espero.
Le mire. Vacile unos segundos… una parte de mi prefería seguir estando aislada, otra, quizá la mas fuerte, la mas sensata, o la que todavía sentía el calor de sus besos, habló.
*No… esta tarde la pasamos juntos. No pasa nada, de verdad… supongo que los problemas de casa, volver al trabajo, y Nosotros… supongo que todo me vino de golpe y me vi incapaz de llevarlo. ¿Qué te apetece hacer?
-Cualquier cosa, siempre que la hagamos juntos.
Y así volví a quererle. No fue fácil.
El miedo se instalo muy dentro… los recuerdos con él aprovechan cualquier oportunidad para aparecer con mas fuerza, y hacen que todo pierda importancia, menos ellos.
Supongo que será una lucha continua… pero no pienso caer.
-Si vienes, te meto en la cama, y te violo durante una semana entera.
Fue nuestra manera de darnos hoy los Buenos Días.
Hemos pasado un fin de semana bastante malo. Las preguntas que llevaba haciéndome tiempo atrás, empezaron a resonar muy fuerte en mi cabeza, y con la ayuda de problemas que tuvimos entre nosotros en este último mes, la relación estaba mas parada, que siguiendo su curso.
Ayer mientras desayunábamos, el silencio se hizo dueño de mi lengua, y la pena, de sus ojos.
-¿Qué te pasa?
*Nada.
-No digas que nada, llevas unos días seria, distante, callada, triste, fría… algo pasa.
Seguí removiendo los posos del café, sin ganas, sin fuerzas y con una mezcla de culpa, e impotencia dentro. A veces pasa. El corazón te dice “Ya no quiero mas” y no puedes hacer nada. Se queda ahí, bosteza…y duerme. No pretende volver a soñar, solo me susurra al oído que lo dejen en paz… y yo no puedo hacer nada.
Ni los ojos de Cristian pudieron salvarme.
-He estado pensando… si estas mal, y necesitas unos días para pensar, los tienes. Yo… te espero.
Le mire. Vacile unos segundos… una parte de mi prefería seguir estando aislada, otra, quizá la mas fuerte, la mas sensata, o la que todavía sentía el calor de sus besos, habló.
*No… esta tarde la pasamos juntos. No pasa nada, de verdad… supongo que los problemas de casa, volver al trabajo, y Nosotros… supongo que todo me vino de golpe y me vi incapaz de llevarlo. ¿Qué te apetece hacer?
-Cualquier cosa, siempre que la hagamos juntos.
Y así volví a quererle. No fue fácil.
El miedo se instalo muy dentro… los recuerdos con él aprovechan cualquier oportunidad para aparecer con mas fuerza, y hacen que todo pierda importancia, menos ellos.
Supongo que será una lucha continua… pero no pienso caer.
Comentario:
Una vez me dijeron:
"pues tendrás que aprender a vivir llevando esa mochila", sobretodo si dentro de ti no quieres sacarla de tus hombros...
Es verdad, quizás hay mucho amor, muchas lágrimas y recuerdos que no se quieren ir...y el que no se vayan muchas veces es culpa de nosotras mismas...
En definitiva, queremos seguir llevando la mochila del recuerdo...
Saludos!
"pues tendrás que aprender a vivir llevando esa mochila", sobretodo si dentro de ti no quieres sacarla de tus hombros...
Es verdad, quizás hay mucho amor, muchas lágrimas y recuerdos que no se quieren ir...y el que no se vayan muchas veces es culpa de nosotras mismas...
En definitiva, queremos seguir llevando la mochila del recuerdo...
Saludos!
Comentario:
Agarrarse a la realidad, a lo que no se sabe si tendrá futuro pero al menos hay una esperanza.
Silenciar los silencios.
Amar el presente, seguir amando el presente aunque el pasado despliegue sus sombras y su luz.
Merece la pena que sigas queriendole... a pesar de que no puedas dejar de quererLE
Silenciar los silencios.
Amar el presente, seguir amando el presente aunque el pasado despliegue sus sombras y su luz.
Merece la pena que sigas queriendole... a pesar de que no puedas dejar de quererLE