Que mal mientes mi bella
Algunas veces he tenido la oportunidad de dejarme atrapar por el impetuoso brío de pilotar un deportivo de altas prestaciones, uno de esos animales-máquina que es un privilegio, por el coste que supone, poseer. Es una sensación de placer excitante pisar un acelerador que hace responder casi al instante al motor con un empuje casi brutal, que te pega al asiento mientras apuras las revoluciones para cambiar de marcha y te esfuerzas por mantener los sentidos alerta ante cualquier posible incidencia.
Francamente me gusta conducir, el automóvil ejerce sobre mí una fascinación sin fanatismos, sin esos excesos que a veces se ven en algunos coches “tuneados”, que me hace admirar una hermosa carrocería que esconde un ingenio de prestaciones fuera de lo habitual, propias ya de vehículos de competición y que ponen al límite las capacidades de un conductor normal.
En esa ensoñación estaba yo mientras hojeaba una revista dedicada al mundo del motor y recordaba la emoción de pisar a fondo el acelerador de un Porsche 911 Carrera 4, hace ya unos cuantos años, por estas enrevesadas carreteras de Galicia mientras mi acompañante, y dueño del ingenio, me iba aconsejando como dominar con serena seguridad a aquella bestia de 250cv y tracción trasera que era tan versátil y eficaz como traicionera en manos inexpertas.
Y digo bien estaba, porque fue entonces cuando me sorprendiste con un “¡Hola!” y lo que parecía un mohín de hastío y distancia que me dejó con un palmo de narices... aplastado contra la pared como un gusano incómodo al que se está harto de ver. Fue una sacudida emocional bastante dura levantar la cabeza de mi sueño mientras respondía “¡Holaa!” con una sonrisa, acelerando mi pulso a un ritmo enloquecido, y encontrarme con semejante expresión en tu cara, frenando de golpe cualquier sueño esperanzador.
Ha sido una quincena de sueños y desilusión, de opiniones, consejos y alientos, de encontrar cada día tu hueco en la barra del bar y volver cada tarde para no hallar el color de tus ojos. Aunque hoy el camarero y otro cliente hicieron posible una conversación a cuatro que hubiese resultado amena si no hubiesen sobrado dos, yo ya estaba contra la pared, colgado como un cuadro viejo que ya no se mira por habitual.
Había especulado con mil frases, quinientos requiebros y un caramelo con que endulzarte... otra vez te has despedido “Hasta mañana” mas el camarero, hábil, con un gesto, te ha corregido, mas tú, esquiva, no has acertado “Pues sí, hasta el sábado, o quizás el lunes”, que mal mientes mi bella...
Francamente me gusta conducir, el automóvil ejerce sobre mí una fascinación sin fanatismos, sin esos excesos que a veces se ven en algunos coches “tuneados”, que me hace admirar una hermosa carrocería que esconde un ingenio de prestaciones fuera de lo habitual, propias ya de vehículos de competición y que ponen al límite las capacidades de un conductor normal.
En esa ensoñación estaba yo mientras hojeaba una revista dedicada al mundo del motor y recordaba la emoción de pisar a fondo el acelerador de un Porsche 911 Carrera 4, hace ya unos cuantos años, por estas enrevesadas carreteras de Galicia mientras mi acompañante, y dueño del ingenio, me iba aconsejando como dominar con serena seguridad a aquella bestia de 250cv y tracción trasera que era tan versátil y eficaz como traicionera en manos inexpertas.
Y digo bien estaba, porque fue entonces cuando me sorprendiste con un “¡Hola!” y lo que parecía un mohín de hastío y distancia que me dejó con un palmo de narices... aplastado contra la pared como un gusano incómodo al que se está harto de ver. Fue una sacudida emocional bastante dura levantar la cabeza de mi sueño mientras respondía “¡Holaa!” con una sonrisa, acelerando mi pulso a un ritmo enloquecido, y encontrarme con semejante expresión en tu cara, frenando de golpe cualquier sueño esperanzador.
Ha sido una quincena de sueños y desilusión, de opiniones, consejos y alientos, de encontrar cada día tu hueco en la barra del bar y volver cada tarde para no hallar el color de tus ojos. Aunque hoy el camarero y otro cliente hicieron posible una conversación a cuatro que hubiese resultado amena si no hubiesen sobrado dos, yo ya estaba contra la pared, colgado como un cuadro viejo que ya no se mira por habitual.
Había especulado con mil frases, quinientos requiebros y un caramelo con que endulzarte... otra vez te has despedido “Hasta mañana” mas el camarero, hábil, con un gesto, te ha corregido, mas tú, esquiva, no has acertado “Pues sí, hasta el sábado, o quizás el lunes”, que mal mientes mi bella...
Comentario:
Nadie se entera de nada o hacemos que no nos enteramos.Jugamos unos con otros y nos deslizamos hacia el engaño para no mostrar más de lo debido.Que bonito suena como cuentas las cosas sobre tu bella y en general,todo lo que cuentas.
Las mujeres a veces nos hacemos demasiado las interesantes,pero...sabemos que os gusta!
1saludo
Las mujeres a veces nos hacemos demasiado las interesantes,pero...sabemos que os gusta!
1saludo
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como sigamos asi, yo opino como Choi, pilla el porsche y pasa de la bella
Un saludo
Un saludo
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Que bloguito más aburridito, ponle fotitos anda.
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Te voy a dar ehhh, ahhh y por cierto, CHOI me dejó tu recado el otro día... jajajaja.
Vamos a ver, hay un hola, qué tal va todo, mañana tienes temazo para hablar con ella, la boda de Carlitos con su Camilla!!!!!
Espabila hombre!!!!
Un abrazo
Vamos a ver, hay un hola, qué tal va todo, mañana tienes temazo para hablar con ella, la boda de Carlitos con su Camilla!!!!!
Espabila hombre!!!!
Un abrazo
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seguro q ha sido un hola genial, no??
voy a ser un poco retorcida, si la bella no te hace caso, pues como tb te gustan los coches comprate un porsche, ya veras como las cosas cambian, jajajaja.
Fuera bromas, no te pongas triste, el amor es asi de cruel,y en ocasiones vemos cosas q nos parecen y luego no son. Las expresiones no siempre son lo q parecen, ni las palabras.
Quizás sea hasta mañana, quizás sea dentro de una semana, quizás sea dentro de un mes, pero tu mientras tanto disfruta de otras cosas, q no solo la bella es importante!!
Mañana a la casa Porsche XD!!!
jejeje me daras una vuelta?? :P
Biquiños saladiños de CHOI
voy a ser un poco retorcida, si la bella no te hace caso, pues como tb te gustan los coches comprate un porsche, ya veras como las cosas cambian, jajajaja.
Fuera bromas, no te pongas triste, el amor es asi de cruel,y en ocasiones vemos cosas q nos parecen y luego no son. Las expresiones no siempre son lo q parecen, ni las palabras.
Quizás sea hasta mañana, quizás sea dentro de una semana, quizás sea dentro de un mes, pero tu mientras tanto disfruta de otras cosas, q no solo la bella es importante!!
Mañana a la casa Porsche XD!!!
jejeje me daras una vuelta?? :P
Biquiños saladiños de CHOI





