Parole, parole, parole...
En este país nuestro de diversidades y contrastes no sé bien cuando comenzó a desarrollarse la ordenación urbanística, pero seguro que tiene orígenes anteriores a la llegada de los romanos. Sin ir más allá de mi propio entorno, me encuentro organizaciones urbanas que datan de algunos siglos antes de Cristo, los denominados castros.
En este tipo de agrupaciones de viviendas, aunque también hay algunas de planta rectangular, lo más habitual es que las mismas sean de planta circular y tengan un diámetro de unos 4 ó 5 metros. En ellas se cree que se acogían grupos familiares de 4 a 6 personas y se desarrollaba toda la vida doméstica, desde las comidas y reuniones hasta el sueño (recordemos que no tenían televisión) y no tenían espacios diferenciados para cada actividad debido a la ausencia de paredes interiores.
Si tomamos las dimensiones de las mayores de estas construcciones nos encontramos que no solían alcanzar los 30 metros cuadrados (si no recuerdo mal el área de un círculo es el resultado de multiplicar el número π, 3’1416, por el cuadrado del radio, que raramente alcanza los 3 metros, dando un total de 28’2744 metros cuadrados) y si además tenemos en cuenta que podían llegar a vivir en ese espacio unas 6 personas, llegamos a la conclusión de que cada persona tendría aproximadamente unos 5 metros cuadrados de espacio habitable.
Por lo visto, hace ya unos cuantos siglos (y no tantos años si recurrimos a la memoria de nuestros bisabuelos, abuelos o incluso padres) el común de las gentes vivían como podían… lo mismo que hoy en día, para que engañarnos, no hace falta ir a otros países a buscar gentes hacinadas en cabañas, también aquí hay quien vive entre cuatro paredes mas o menos bien pergeñadas aunque algunos, aún teniéndola, no saben lo que es una cocina “americana”.
Sin embargo a algún arquitecto, falto obviamente de imaginación y necesitado de protagonismo, se le ha debido olvidar revolver entre los trabajos de los arqueólogos para recordar que el humano se apaña en espacios ínfimos para subsistir, de otra manera no se me ocurre como se atreven a presentar como novedosa una idea que tiene sus orígenes en el mismo momento en que el humano se hizo sedentario.
Y tan novedosa la consideran que tienen el coraje de presentarla en Construmat como el no va más, como la solución a la accesibilidad de la vivienda, como el summun del aprovechamiento del espacio urbano y de la organización de interiores ¡valientes engreídos!, las abejas trabajan con ese tipo de parámetros desde hace no sé cuantos milenios y no han necesitado ni tan siquiera una regla para dibujarlas.
Eso sí, a nuestros gobernantes, que se apuntan a cualquier cosa, les ha faltado tiempo para soltar otro de esos globos-sonda a los que tan acostumbrados nos tienen, que ya no sé yo para que quieren entonces el INE (Instituto Nacional de Estadística), uséase compilador y verificador oficial de datos estadísticos y realizador, cuando les place, de sondeos de opinión.
Pues nada, como no saben que hacer con los recursos de análisis de que disponen se acuerdan de aquello de un globo, dos globos, tres globos… cuando lo que deberían hacer es aprender de Coco y sus amigos de Barrio Sésamo…
¡¡Hola!! ¡Soy Coco! Y hoy os voy a explicar la diferencia entre gobernar y no gobernar… ¡Talante!
En este tipo de agrupaciones de viviendas, aunque también hay algunas de planta rectangular, lo más habitual es que las mismas sean de planta circular y tengan un diámetro de unos 4 ó 5 metros. En ellas se cree que se acogían grupos familiares de 4 a 6 personas y se desarrollaba toda la vida doméstica, desde las comidas y reuniones hasta el sueño (recordemos que no tenían televisión) y no tenían espacios diferenciados para cada actividad debido a la ausencia de paredes interiores.
Si tomamos las dimensiones de las mayores de estas construcciones nos encontramos que no solían alcanzar los 30 metros cuadrados (si no recuerdo mal el área de un círculo es el resultado de multiplicar el número π, 3’1416, por el cuadrado del radio, que raramente alcanza los 3 metros, dando un total de 28’2744 metros cuadrados) y si además tenemos en cuenta que podían llegar a vivir en ese espacio unas 6 personas, llegamos a la conclusión de que cada persona tendría aproximadamente unos 5 metros cuadrados de espacio habitable.
Por lo visto, hace ya unos cuantos siglos (y no tantos años si recurrimos a la memoria de nuestros bisabuelos, abuelos o incluso padres) el común de las gentes vivían como podían… lo mismo que hoy en día, para que engañarnos, no hace falta ir a otros países a buscar gentes hacinadas en cabañas, también aquí hay quien vive entre cuatro paredes mas o menos bien pergeñadas aunque algunos, aún teniéndola, no saben lo que es una cocina “americana”.
Sin embargo a algún arquitecto, falto obviamente de imaginación y necesitado de protagonismo, se le ha debido olvidar revolver entre los trabajos de los arqueólogos para recordar que el humano se apaña en espacios ínfimos para subsistir, de otra manera no se me ocurre como se atreven a presentar como novedosa una idea que tiene sus orígenes en el mismo momento en que el humano se hizo sedentario.
Y tan novedosa la consideran que tienen el coraje de presentarla en Construmat como el no va más, como la solución a la accesibilidad de la vivienda, como el summun del aprovechamiento del espacio urbano y de la organización de interiores ¡valientes engreídos!, las abejas trabajan con ese tipo de parámetros desde hace no sé cuantos milenios y no han necesitado ni tan siquiera una regla para dibujarlas.Eso sí, a nuestros gobernantes, que se apuntan a cualquier cosa, les ha faltado tiempo para soltar otro de esos globos-sonda a los que tan acostumbrados nos tienen, que ya no sé yo para que quieren entonces el INE (Instituto Nacional de Estadística), uséase compilador y verificador oficial de datos estadísticos y realizador, cuando les place, de sondeos de opinión.
Pues nada, como no saben que hacer con los recursos de análisis de que disponen se acuerdan de aquello de un globo, dos globos, tres globos… cuando lo que deberían hacer es aprender de Coco y sus amigos de Barrio Sésamo…
¡¡Hola!! ¡Soy Coco! Y hoy os voy a explicar la diferencia entre gobernar y no gobernar… ¡Talante!
Comentario:
¿Sabías que cuando se celebra Construmat contratan prostitutas de fuera, incluso extranjeras para saciar la sed sexual de los pobres empresarios?
Y es cierto, lo he visto con mis ojitos cuando hacía domicilios (jo... qué mal suena... jajajaja) de fisio ehhh. También iba a hoteles y justo, empezaba Construmat, empezaba a ver más prostitutas con los clientes.
Y es cierto, lo he visto con mis ojitos cuando hacía domicilios (jo... qué mal suena... jajajaja) de fisio ehhh. También iba a hoteles y justo, empezaba Construmat, empezaba a ver más prostitutas con los clientes.
Comentario:
jaja ya sabes q van de una metedura de pata a otra
mejor no comentar grrrrrrr
besitos salados de CHOI
mejor no comentar grrrrrrr
besitos salados de CHOI
Comentario:
La solución son las ¡BIOPALLOZAS!, es una nueva idea desarrollada en Noruega que combina la calidad con la ecología. Es como la palloza tradicional de toda la vida pero sin "BIO", le da un aire rústico y tradicional.
Un abrazo
Un abrazo





