QUÉ FÁCIL ES

Romper una infancia
El día que le vi por primera vez, debía tener unos nueve años. Venía con su hermano mayor, un adolescente autista de mirada huidiza, y su madre. Una mujer peculiar, vestida con muchos colores y un pelo muy sucio recogido en dos trenzas. Sobrepasaba los cuarenta.
Él no paraba en la consulta, interrumpía continuamente mientras toqueteaba todo cuanto tenía a mano. Me preguntaba sobre todo a pesar de los ”cállate ya imbécil” que su madre le escupía a grito pelado. Cuando marchaban, aquella mujer dejaba un fuerte olor a sudor en mi consulta y un amargo sabor en mi boca.
A punto estuve en una ocasión de avisar a servicios sociales, pues sospechaba que ambos críos sufrían mal trato y abandono. Pero sus padres se separaron y pensé que tal vez yo estaba viendo fantasmas, que toda aquella crispación se debía a los problemas de pareja. Confiaba en que poco a poco las cosas se normalizarían y esos niños podrían llevar una vida con algo de sentido común.
Me equivoqué.
Un día le trajo su madre, a empujones como siempre, con malas palabras para variar.
-No me come nada,- recuerdo su mirada extraña. Siempre alerta, ansiosa, agresiva.- este imbécil dice que está gordo y no quiere comer.
Antes de que pudiera protestar por el insulto el crío ya le estaba contestando.
-Porque cocinas fatal y me da asco lo sucio que está todo- Estoy convencida de que de no haber estado yo allí, el bofetón era seguro. Interrumpí la discusión.
-Vamos a ver, tú no estás gordo… Hubiera dado lo que fuera por poder hablar a solas con él. Le solicité una analítica e indiqué a su madre que sino podía acompañarle, entonces ya trabajaba, el niño podía venir solo. Me comprometí a llamarla después y explicarle la situación.
Pero los meses pasaron y él no vino. Su madre apareció un día con su otro hermano y me contó que el pequeño se había ido con su padre. En parte sentí alivio.
Hace dos semanas le vi en la sala de espera. De aquel niño inquieto y respondón no quedaba nada. Un joven extremadamente delgado me miraba tímidamente detrás de sus gafas sin apenas levantar la cabeza. Le llamé por su nombre.
-¡¿Te acuerdas de mi?!- me preguntó sorprendido.
-Pues claro, llevo años esperándote. Cuéntame.
Fue una consulta dura, como la de hoy. Me habló de su problema evitando llamarlo por su nombre. Me contó su relación con la comida- más bien su no relación-, me habló de sus carencias, del porqué no comía, ni siquiera cuando tenía hambre. Tuve que mirar en el vademécum para recetarle un estimulante del apetito, mirar precios, pues no quería que nadie de su entorno supiera lo que estaba pasando y solo tenía cinco euros. Y yo pensé que si ese niño le importara realmente a alguien, no hubiera hecho falta que él dijera nada porque haría mucho tiempo que lo habrían notado. Sentí pena y rabia.
Finalmente le di yo el dinero para las ampollas que quería que tomara. Y pactamos.
Yo me comprometí a no mover ficha de momento, hasta no tener bien claro qué tipo de ayuda podía conseguir de servicios sociales sin empeorar las cosas.
Él prometió acudir regularmente a consulta y ser sincero consigo mismo respecto a la comida.
Cuando se fue volví a pensar lo de siempre, que me falta el recetario de “sírvanse dos hostias al portador cada ocho horas”. La mayoría de las veces no las prescribiría al paciente, sino a alguien de su entorno. Estoy convencida de que con esto curaba más de una vida.
I Will Survive de Gloria Gaynor
Dime:
Me has hecho reir con lo de la diva gospel.
Dime:
Me has hecho reir con lo de la diva gospel.
Dime:
Un post precioso. Me ha calado completamente. El mundo aveces parece una convención de gente triste...
Dime:
A veces solo sentir que le importas a alguien, aunque sea un desconocido es la mejor de las medicinas.
¿Sabes? Quizás él recuerda tu consulta más que como en realidad fue, como la imaginaste tú después.
Es posible que su imaginación sea el último reduct de libertad y de felicidad que le queda.
Solo nos queda desear que tenga la fuerza de sobreponerse a lo que le ha tocado vivir.
Si encuentra unas cuantas manos tendidas igual que la tuya lo logrará.
Me ha emocionado leerte, mucho.
Cuidate y sobre todo no permitas que la "putada" que es la vida en general te haga perder la humanidad que te caracteriza.
Besos
¿Sabes? Quizás él recuerda tu consulta más que como en realidad fue, como la imaginaste tú después.
Es posible que su imaginación sea el último reduct de libertad y de felicidad que le queda.
Solo nos queda desear que tenga la fuerza de sobreponerse a lo que le ha tocado vivir.
Si encuentra unas cuantas manos tendidas igual que la tuya lo logrará.
Me ha emocionado leerte, mucho.
Cuidate y sobre todo no permitas que la "putada" que es la vida en general te haga perder la humanidad que te caracteriza.
Besos
Dime:
Me ha encantado tu post, hacía tiempo que no leía algo así tan bueno (al menos desde mi punto de vista). ;-D
Dime:
a lo mejor sin quererlo lo hiciste...
Le hicistes ver que le importabas, que no te creas que es poco.
Un beso
Le hicistes ver que le importabas, que no te creas que es poco.
Un beso
Dime:
Ha sido un post precioso, al igual que el escape que has dibujado a la impotencia.
Como tu dices, ojalá fuera tan fácil.
Besotes.
Como tu dices, ojalá fuera tan fácil.
Besotes.
Dime:
Que pena las familias que hay por ahí y que pena no poder hacer más, sobre todo por lo niños. Los mayores, ya, tienen poco arreglo.
Que suerte tú, que aunque no sea mucho, algo puedes hacer.
Que suerte tú, que aunque no sea mucho, algo puedes hacer.
Dime:
Gracias por tu comentario, he leido te post y me ha encantado, ojala existieran mas personas asi que ayuden a cambio de nada, la suerte que tuvo el chico al encontrarse contigo, ojala se solucione todo para bien...Yo también he pensado en mas de una ocasión que los médicos parecen no escucharte. Y creo que llevas razón hay a personas que un par de hostias no les vendrian nada mal. En fin besines dulces, y de nuevo gracias por tu visita!!
Dime:
La verdad es que las consultas serían mucho más amenas con ese segundo estilo! jejejej ;)
Me gusta leer tus experiencias con los pacientes... ¿sabes? Yo soy el encargado de poner ese "cuarto ojo de la ciencia" por hospitales en todo el mundo... jejejeje... malditos informáticos, somos como ratas, estamos en todas partes! :P
Besos!*
Dime:
amm x cierto sigo sin saber mi nombre y contraseña en tu foro, joppp q no se ande lo tengo apuntado!!!
Dime:
jop siemple flipando con tus post.
y q te pasa niña con mi blog!! y q hago?? jajaja xq palabrita de choi q yo no he bloqueado la entrada eh!!
besitos wapa!!
y q te pasa niña con mi blog!! y q hago?? jajaja xq palabrita de choi q yo no he bloqueado la entrada eh!!
besitos wapa!!
Dime:
Holasss.
Solo pasaba pa saludar, pero ya me he quedao a leer un ratito.
Me gustó eso de las hostias al portador... más de uno merece una pequeña sobredosis.
Saluuuuuudos.
Dime:
Ha tenido la suerte de topar contigo. Cuando pasan cosas asi el desamparo es enorme, y solo encontrar una persona como tú, hace un mundo nuevo.
Seguro que le has ayudado más de lo que piensas. Y espero que vuelva y lo veas, dentro de un tiempo, con una sonrisa en los labios.
Muchos besos
Seguro que le has ayudado más de lo que piensas. Y espero que vuelva y lo veas, dentro de un tiempo, con una sonrisa en los labios.
Muchos besos
Dime:
Ray Sugar Anda, si no te conociera conseguirias que a partir de ahora acudiera a consulta con protector bucal y casco con orejeras, jaja.
Sigue, niña, conoces la sensación de apoyo que tenemos los potenciales destinatarios de tus hostias, y que sea para bien.
Sigue, niña, conoces la sensación de apoyo que tenemos los potenciales destinatarios de tus hostias, y que sea para bien.
Dime:
Tampoco me dejarían prescribir en el talonario de sírvase dos hostias. Pero soñar es gratis.
Dime:
Así no, seguro, porque no te dejarían, jajajajaja, pero............ sí puedes hablar con él y decirle lo mismo sin plumas, ni zapatos de plataforma, ni ese vestido con un corte muslero de vértigo. Lo que sí puedes hacer es regalarle su banda sonora en un CD...
Habla con él, que se desahogue, que se abra, pero cuídate tu también.
Te quedó genial con la música, ya que al menos conmigo, ha durado lo mismo que la larguísima posdata.
¡Felicidades maestra!
Habla con él, que se desahogue, que se abra, pero cuídate tu también.
Te quedó genial con la música, ya que al menos conmigo, ha durado lo mismo que la larguísima posdata.
¡Felicidades maestra!
Dime:
Me gustaría pensar que ese chico va a mejorar, y te lo diría con gusto pero el día que lo vuelvas a ver lo sabrás. Parece ser como comentas, que sólo tú te preocupas por él, está en una edad tan mala que da miedo pensar lo que puede llegar a hacer. Lo dicho, si ves que peligra incluso su vida y lo digo muy en serio (por él, no por los padres), acude a los servicios sociales, aunque sin pruebas... ufff, qué asco de sociedad, cómo puede ser tan fría a veces.
Como te dicen, menos mal que ha topado contigo, imagina que no fuera así.
Petonets
Como te dicen, menos mal que ha topado contigo, imagina que no fuera así.
Petonets
Dime:
Caray, Andie.
A lo mejor es una idiotez, pero en parte, ha tenido la suerte de tropezar contigo.
Lo haces genial. Un beso,
A lo mejor es una idiotez, pero en parte, ha tenido la suerte de tropezar contigo.
Lo haces genial. Un beso,
Dime:
Sólo espero que no deje de acudir a tu consulta, tú le ayudarás. Ya lo estás haciendo, y seguro que más de lo que piensas.
Un beso
Un beso
Dime:
Que sean seis. Estas son cosas que no soporto.
Besos
Besos
Dime:
Has conseguido ponerme los pelos de punta....
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
Dime:
Has conseguido ponerme los pelos de punta....
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
Dime:
Has conseguido ponerme los pelos de punta....
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
Dime:
Sé que te sobras y bastas tú sola. Pero por si acaso, en vez de dos, cuatro hostias tampoco estaría nada mal.
Cuídate
Cuídate

