SIMPLEMENTE NO

Ya no
Decir NO puede costar un mundo. Esa palabra escueta, que apenas representa un segundo de sonido, intimida hasta el extremo de demorar eternamente una decisión.
No a algo, No a alguien, No a una situación gravosa.
Una sílaba, dos letras que se atrancan en la garganta hasta un punto cercano a la asfixia. Piensas mil veces en esa barrera infranqueable de dos fonemas, y te duele cada palmo de ese muro.
Pero al final, cuando inevitablemente y por mera supervivencia logras pronunciarla, te tropiezas a pecho descubierto con la indolencia y aceptación. Sin la menor lucha, sin atisbo de que a alguien le importe nada todo ese sufrimiento hasta llegar al no puedo más.
Qué difícil es para mí decir No.
Qué sencilla es la aceptación que no implica renuncias.
Y no se de qué me sorprendo. Recibir siempre es fácil, llorar lo es más, pero vivir solo lo logran los luchadores.
Dime:
Sólo que a veces a según quien no puedes decirle NO, la repercusión y el dolor que le puede causar no vale la pena, aunque te agote, no lo niego.
Felicidades por todos tus logros y siento mucho lo de tus padres, de verdad que lo siento. Que se recuperen cuanto antes y hasta donde se pueda en ese caso especial.
Petonets
Felicidades por todos tus logros y siento mucho lo de tus padres, de verdad que lo siento. Que se recuperen cuanto antes y hasta donde se pueda en ese caso especial.
Petonets
Dime:
la madre que me parió, la pobre, con lo tranquila que estará...
NO a que?
NO a que?

