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Reflexiones de una vida nueva
pensamientos "mas o menos" diarios de una chica que empieza una nueva vida
Sindicación
 
Disculpeme señorita
Dicen que no hay amor como el amor de una madre... no digo que sea mentira... pero tampoco puedo decir que siempre sea verdad... y hoy me lo ha vuelto a demostrar una mujer que bajo el nombre de su hijo asesinado intenta culpar y culpar a gentes, quizás no inocentes, pero tampoco culpables...

Permitame, señorita Manjón, declararme en contra de sus palabras pero... ¿está usted negando el amor entre hermanos (por ejemplo) al afirmar que victimas del terrorismo solo son padres y madres de los fallecidos? Permitame decirle, señorita, que victimas del terrorismo, o son los muertos y heridos o somos todos aquellos que hemos derramado una lágrima, aunque solo sea una, a causa de un atentado, todos aquellos que hemos condenado el terrorismo, todos aquellos que seguimos con el corazon en un puño las retrasmisiones del 11-M, todos aquellos que no aceptamos la imposicion de la razón por medio de la violencia y el terror, o somos todos o solo son ellos, señorita Manjón.

Disculpe mi atrevimiento, señorita Manjón, pero... ¿realmente usted quería a su hijo? ¿que es lo que corre por sus venas, señorita Manjón? desde luego, sangre, no, permita mi atrevimiento, señorita Manjón, y no lo tome como un insulto, pero después de mis investigaciones me atrevería afirmar que tiene escarcha en las venas, el amor que alego por su hijo en un primer momento, las palabras que devolvio las lagrimas a los ojos de todos aquellos que la vimos sentada en el sillon de comparecientes, se ha ido esfumando a pasos agigantados, ¿como ha tenido el atrevimiento, señorita Manjón, de hacer campaña con la muerte de un niño? y no de un niño cualquiera, mi señora, sino de su propio hijo, ¿cuanto quiso usted a ese chico? ¿Piensa en el alguna vez más que antes de plantarse frente a una cámara y empezar a hacer campaña? permitame dudarlo, señorita Manjón, pero de hacerlo, cerraría esa boca y dejaria descansar a ese niño, su niño, en paz por una vez, a su hijo lo mataron kilos de dinamita escondidos en un tren, toda su palabrería no se lo devolveran, e impedir que se vuelva a repetir... mi señora... creo que su camino no es el correcto.

Señorita Manjón, ya la perdono, puedo perdonarle el que no haya reconocido el sufrimiento del resto del mundo encerrandose en su dolor, puedo perdonar que se haya dejado llevar por el poder, porque somos humanos y somos déviles, pero pida usted, mi señora, perdón a su niño por utilizar su muerte, pidale perdón, Pilar, por manchar su nombre... es su hijo, la perdonará.
Un abrazo mi señora