Hoy no ha sido un buen día
Hoy no ha sido un buen día. No es que haya sucedido nada en especial que me lo haga pensar, sino que simplemente, me he levantado de mal humor, cansado, sin ganas de hacer nada... Hoy ha sido día de esos en los que no me habría levantado de la cama.
Como comentaba Miriam en uno de sus últimos posts ¿acaso lo único que hago es simular, y fingirme a mi mismo, que soy feliz?
Hacía tiempo que estaba sumido en un mundo interior algo pernicioso, no podía pensar en positivo bajo casi ningún concepto. Y es que siempre había sido alguien más bien pesimista. Utilizaba un diario para ahogar mi penas, y supongo que la necesidad de poder contar todo eso, y encima hacerlo de forma anónima a personas desconocidas, me llevó a empezar con esto de los blogs.
Pero como sabéis, en estas últimas semanas, he encontrado algo que ni siquiera buscaba ni tenía la intención de encontrar en este mundo intangible: una persona de carne y huesos que me devolvió la sonrisa a la cara.
Si bien creía que el amor (de alguien como pareja) era lo que precisaba para “ser feliz”, comprendí que simplemente debía dejar que eso llegara en su momento y por si mismo, y descubrí en Ryan una persona que me aportaba lo que realmente necesitaba, cariño y afecto por parte de alguien que me comprendiera.
Conocerlo en persona fue algo indescriptible, pues como ya os conté, viví una sensación de comodidad y cercanía con alguien como nunca antes había vivido. Sí. Así de crudo es, y así de crudo lo siento. Nunca antes. Hasta ese día no había conocido nadie con quien conectara de tal modo por un simple acto de presencia, y en tan poco tiempo.
Por ese motivo creía haber encontrado esa felicidad ansiada. Gracias a Ryan.
Y es por eso que hoy no comprendo esta sensación tan extraña, que tanto me cuesta describir, pero que me es tan familiar, este malestar que me invade.
Entiendo que ante todo lo vivido estos últimos días, debería sentirme con más ganas de alzar la cabeza que nunca, celebrando el día que pasé con Ryan la semana pasada, y esperando ansioso la llegada del próximo encuentro que tenemos planeado.
Y por un lado es así, pero por el otro, no alcanzo a comprender la tristeza que me ocupa hoy el cuerpo. Quizás sea miedo a perderle ahora que acabo de encontrarle. Miedo a que suceda lo que ha pasado con aquellos que antes eran mis amigos, y ahora no se que nombre atribuirles.
Es posible que el miedo surja del mismo hecho de no tenerle cerca. ¿La distancia acentúa la sensación de temor a que la buena química desaparezca?
Y es que “hablamos” cada día, y nos mandamos perdidas y mensajes; pero seguramente todo es demasiado virtual. Y si antes pensaba que me servía de algo desfogarme en este mundo de los blogs, ahora que le he conocido en persona, lo único que siento es la necesidad de poder hablarle directamente, de tu a tu, cara a cara; de no dedicarle abrazos escritos mediante letras, sino de poder dárselos de verdad, y sentir lo mismo que sentí el jueves pasado en la estación de tren cuando nos despedimos “hasta pronto”.
Mi intención no era contaros todo esto hoy, de hecho debía escribir sobre unos de los temas que tengo aun pendientes por contar. Pero no podía hacerlo. Y aunque escribir esto aquí no me sirva de mucho, como mínimo si puedo desfogarme unos minutos igual que hacía antes con mi diario de papel.
Espero que Ryan ahora no crea que realmente se ha topado con un maníaco depresivo, y decida borrarme de su agenda. Pero creo que le conozco lo suficiente como para darme cuenta de que él no es así, porque es alguien muy grande; y por mucho que me queje, se que el próximo día que nos veamos, disfrutaremos al máximo todo el tiempo que estemos juntos, nos daremos todos los abrazos que queramos, y nos confesaremos de nuevo todos nuestros secretos.
Odio los días como hoy. Ojalá no me hiciera falta escribir este blog (aunque entonces no le hubiera conocido...). Quizás debería agradecer que, aunque no esté aquí a mi lado, no está tan lejos como para vernos cuando queramos.
Mientras tanto, de vez en cuando seguiré pasando días como los de hoy, sin saber tampoco si todo lo que os he contado es realmente el catalizador de aquello que siento. Pero supongo que, como mínimo, intentar imaginar un motivo para todas estas cosas, me ayuda a sobrellevar la situación cuando se manifiesta.
Si en estos momento estáis intentando calcular mi grado de idiotez mental, porque nunca habéis pasado por un día como el de hoy, decídmelo, yo los colecciono y no me importa cederos alguno para que probéis. Seguro que no queréis repetir.
Buenas noches blogeros.
Como comentaba Miriam en uno de sus últimos posts ¿acaso lo único que hago es simular, y fingirme a mi mismo, que soy feliz?
Hacía tiempo que estaba sumido en un mundo interior algo pernicioso, no podía pensar en positivo bajo casi ningún concepto. Y es que siempre había sido alguien más bien pesimista. Utilizaba un diario para ahogar mi penas, y supongo que la necesidad de poder contar todo eso, y encima hacerlo de forma anónima a personas desconocidas, me llevó a empezar con esto de los blogs.
Pero como sabéis, en estas últimas semanas, he encontrado algo que ni siquiera buscaba ni tenía la intención de encontrar en este mundo intangible: una persona de carne y huesos que me devolvió la sonrisa a la cara.
Si bien creía que el amor (de alguien como pareja) era lo que precisaba para “ser feliz”, comprendí que simplemente debía dejar que eso llegara en su momento y por si mismo, y descubrí en Ryan una persona que me aportaba lo que realmente necesitaba, cariño y afecto por parte de alguien que me comprendiera.
Conocerlo en persona fue algo indescriptible, pues como ya os conté, viví una sensación de comodidad y cercanía con alguien como nunca antes había vivido. Sí. Así de crudo es, y así de crudo lo siento. Nunca antes. Hasta ese día no había conocido nadie con quien conectara de tal modo por un simple acto de presencia, y en tan poco tiempo.
Por ese motivo creía haber encontrado esa felicidad ansiada. Gracias a Ryan.
Y es por eso que hoy no comprendo esta sensación tan extraña, que tanto me cuesta describir, pero que me es tan familiar, este malestar que me invade.
Entiendo que ante todo lo vivido estos últimos días, debería sentirme con más ganas de alzar la cabeza que nunca, celebrando el día que pasé con Ryan la semana pasada, y esperando ansioso la llegada del próximo encuentro que tenemos planeado.
Y por un lado es así, pero por el otro, no alcanzo a comprender la tristeza que me ocupa hoy el cuerpo. Quizás sea miedo a perderle ahora que acabo de encontrarle. Miedo a que suceda lo que ha pasado con aquellos que antes eran mis amigos, y ahora no se que nombre atribuirles.
Es posible que el miedo surja del mismo hecho de no tenerle cerca. ¿La distancia acentúa la sensación de temor a que la buena química desaparezca?
Y es que “hablamos” cada día, y nos mandamos perdidas y mensajes; pero seguramente todo es demasiado virtual. Y si antes pensaba que me servía de algo desfogarme en este mundo de los blogs, ahora que le he conocido en persona, lo único que siento es la necesidad de poder hablarle directamente, de tu a tu, cara a cara; de no dedicarle abrazos escritos mediante letras, sino de poder dárselos de verdad, y sentir lo mismo que sentí el jueves pasado en la estación de tren cuando nos despedimos “hasta pronto”.
Mi intención no era contaros todo esto hoy, de hecho debía escribir sobre unos de los temas que tengo aun pendientes por contar. Pero no podía hacerlo. Y aunque escribir esto aquí no me sirva de mucho, como mínimo si puedo desfogarme unos minutos igual que hacía antes con mi diario de papel.
Espero que Ryan ahora no crea que realmente se ha topado con un maníaco depresivo, y decida borrarme de su agenda. Pero creo que le conozco lo suficiente como para darme cuenta de que él no es así, porque es alguien muy grande; y por mucho que me queje, se que el próximo día que nos veamos, disfrutaremos al máximo todo el tiempo que estemos juntos, nos daremos todos los abrazos que queramos, y nos confesaremos de nuevo todos nuestros secretos.
Odio los días como hoy. Ojalá no me hiciera falta escribir este blog (aunque entonces no le hubiera conocido...). Quizás debería agradecer que, aunque no esté aquí a mi lado, no está tan lejos como para vernos cuando queramos.
Mientras tanto, de vez en cuando seguiré pasando días como los de hoy, sin saber tampoco si todo lo que os he contado es realmente el catalizador de aquello que siento. Pero supongo que, como mínimo, intentar imaginar un motivo para todas estas cosas, me ayuda a sobrellevar la situación cuando se manifiesta.
Si en estos momento estáis intentando calcular mi grado de idiotez mental, porque nunca habéis pasado por un día como el de hoy, decídmelo, yo los colecciono y no me importa cederos alguno para que probéis. Seguro que no queréis repetir.
Buenas noches blogeros.
Comentario:
como nunca aki he encontrado muchas gente q tiene q lidiar con esos cambios inexplicables, por algo me he autonombraod ciclotimico, jejejeje.. peor bueno, miriam tiene mucha razon, oa oider darnos cuenta lo felices q somos y valorarlo necesariamente debemos tambien experimentar la tristeza.. y mira que es bueno, sobre todo porque justo lo sientes cuando tienes a alguien que te de un fuerte abrazo y te diga "no pasa nada, estoy aki contigo, ...", que mejor
un abrazo
un abrazo
Comentario:
llegué hasta aqui siguiendo el link que dejó Ryan y le verdad em gusto mucho la sinceridad de tus palabras... pasaré por aquí mas a menudo.
Un fuerte abrazo!
Un fuerte abrazo!
Comentario:
Esta es una de las primeras blogs que visito, y me parece interesante.
Veo que te ha afectado un poco el conocer al chaval ese.
Yo no te conozco, pero a mi me suele pasar que cuando un día estoy de bajón al poco, sin saber muy bien porque, tengo un subión de animo. Es como si ni estado de ánimo fuera una cama elástica, primero tienes que bajar, para poder alcanzar una altura mayor. Bueno esta metáfora es un poco estúpida, pero creo que me he explicado, no?
Veo que te ha afectado un poco el conocer al chaval ese.
Yo no te conozco, pero a mi me suele pasar que cuando un día estoy de bajón al poco, sin saber muy bien porque, tengo un subión de animo. Es como si ni estado de ánimo fuera una cama elástica, primero tienes que bajar, para poder alcanzar una altura mayor. Bueno esta metáfora es un poco estúpida, pero creo que me he explicado, no?
Comentario:
pero es tuu amigo a algo mas...
porque yo no hablo asi de mi amigos precisamente... jejeje
un saludo
porque yo no hablo asi de mi amigos precisamente... jejeje
un saludo
Comentario:
Niño!! alégrate que no hay nada mejor que encontrar a alguien con quien te sientas a gusto para hacer y decir lo que te apetezca en cada momento. Aunque haya distancia de por medio quédate con lo bueno, que antes no tenías lo que ahora tienes, aunque lo tengas lejos.1abrazo :P
Comentario:
Hola! Aixx nen... jaja nose q decirte, de verdad... la verdad es q tampoco me encuentro en un momento de mucha inspiración y la gente q lea este comentario se pensará q paso de ti o algo así!
Pero es q me parece q ayer dejé bien claro lo q pienso de ti y lo mucho q t aprecio. Si tienes un dia "chof", q no sea por mí, xk ya sabes q me tienes aquí... y no te librarás de mi tan fácilmente (copyright, eh??:P).
A lo q voy: q como dice Míriam, todos tenemos días tristes y grises... al fin y al cabo, si no los tuviéramos, no sabríamos disfrutar de los momentos de "subida", ¿no?
Me quedo con la última frase de Míriam ]aixx q profunda es esta chica... me encanta como escribe :)], para ser felices, todos necesitamos un punto de tristeza. Menuda paradoja. ¡Pero es que es verdad!
Xavi, y sobre todo decirte que te aprecio mucho, vale? q no me gusta verte triste, y q m tienes aki para todo lo q necesites... Por si no te había quedado suficientemente claro, aki dejo constancia de ello... :)
Un abrazo
Pero es q me parece q ayer dejé bien claro lo q pienso de ti y lo mucho q t aprecio. Si tienes un dia "chof", q no sea por mí, xk ya sabes q me tienes aquí... y no te librarás de mi tan fácilmente (copyright, eh??:P).
A lo q voy: q como dice Míriam, todos tenemos días tristes y grises... al fin y al cabo, si no los tuviéramos, no sabríamos disfrutar de los momentos de "subida", ¿no?
Me quedo con la última frase de Míriam ]aixx q profunda es esta chica... me encanta como escribe :)], para ser felices, todos necesitamos un punto de tristeza. Menuda paradoja. ¡Pero es que es verdad!
Xavi, y sobre todo decirte que te aprecio mucho, vale? q no me gusta verte triste, y q m tienes aki para todo lo q necesites... Por si no te había quedado suficientemente claro, aki dejo constancia de ello... :)
Un abrazo
Comentario:
Bueno pues aquí estoy para comentarte bien descansadita y la verdad tengo mucho que comentar porque para empezar dudo muchísimo que tu estado de ánimo tenga algo que ver con tu inteligencia. No creo que sea necesario que me pases ninguno de esos días porque si lees de vez en cuando mi blog (y sé que lo haces) verás que yo también los tengo, días en que sin ningún motivo aparente todo se vuelve gris y bien podrías cantar la frase del Ubago "Mi humor, míralo, es un cuadro sin color" pero como bien me dijo una vez cierta persona "ni siquiera los mejores cuadros pueden pintarse sin colores oscuros" y eso es lo que te ocurre a ti, eres de los mejores cuadros y necesitas tus días grises, marrones incluso negros para ser todo lo fantástico que eres.
Lo de que la vida es cíclica... bueno siempre he estado muy convencida de que casi todo en esta vida es cíclico, es imposible que algo se mantenga bien (o mal) siempre, cuando algo sube, otra cosa debe bajar y viceversa. Además puede ser que el subidón de adrenalina que te proporcionó conocer a Ryan ahora haya bajado y te encuentres más bajo de ánimos por eso. Puede también que el haber conocido a una persona tan afín a ti te haga pensar en todos esos intentos anteriores que salieron mal pero tranquilo, es normal, todos vamos perdiendo a gente por el camino y aunque no es un trago fácil de asimilar, el saber que nos pasa a todos puede aliviarte algo (el dicho "mal de muchos consuelo de tontos" en sus orígenes no era así, era "mal de muchos consuelo de todos" así que consolémonos :P)
Sobre tu comentario... bueno, es posible que a veces nos pongamos el disfraz por no parecer demasiado raros pero piensa como sería nuestra vida si nos dejásemos abandonar a la tristeza... (hablo en plural, de ti y de mí, si no te importa en este caso nos voy a meter en el mismo saco) A veces es necesario hacer un poco de tripas corazón e intentar ver el lado bueno de las cosas. Cuando no lo encuentras (a mi me pasa a menudo) me lo invento y poco a poco me lo voy creyendo porque como me decía el Senyor Sepi el otro día, cuando es posible poner me el disfraz de feliz es porque, aunque sea nimio, algo hay que me pueda hacer sentir así, feliz. Solo tenemos que encontrarlo y darle la mayor importancia del mundo, tanta que eclipse a lo malo.
También como le dije a Ryan (creo) somos de naturaleza triste o melancólica y sabemos que para ser "feliz" necesitamos un punto de tristeza, no seríamos capaces de aguantar tanta felicidad todo el tiempo (vale, en este caso hablo sólo de mí porque no te conozco tanto como para hablar por los dos) Yo necesito ese punto de melancolía, de mirar atrás y ver lo que perdí, lo bueno es que en muchos casos lo comparo con lo que tengo y el resultado es que lo que tengo ahora me gusta más :)
Jejejej me ha salido mi vena más psicóloga :S jajajaj Sorry! que largo!!! pero cuando el tema me toca de lleno no hay quien me calle
Besitos con aromas empáticos
Lo de que la vida es cíclica... bueno siempre he estado muy convencida de que casi todo en esta vida es cíclico, es imposible que algo se mantenga bien (o mal) siempre, cuando algo sube, otra cosa debe bajar y viceversa. Además puede ser que el subidón de adrenalina que te proporcionó conocer a Ryan ahora haya bajado y te encuentres más bajo de ánimos por eso. Puede también que el haber conocido a una persona tan afín a ti te haga pensar en todos esos intentos anteriores que salieron mal pero tranquilo, es normal, todos vamos perdiendo a gente por el camino y aunque no es un trago fácil de asimilar, el saber que nos pasa a todos puede aliviarte algo (el dicho "mal de muchos consuelo de tontos" en sus orígenes no era así, era "mal de muchos consuelo de todos" así que consolémonos :P)
Sobre tu comentario... bueno, es posible que a veces nos pongamos el disfraz por no parecer demasiado raros pero piensa como sería nuestra vida si nos dejásemos abandonar a la tristeza... (hablo en plural, de ti y de mí, si no te importa en este caso nos voy a meter en el mismo saco) A veces es necesario hacer un poco de tripas corazón e intentar ver el lado bueno de las cosas. Cuando no lo encuentras (a mi me pasa a menudo) me lo invento y poco a poco me lo voy creyendo porque como me decía el Senyor Sepi el otro día, cuando es posible poner me el disfraz de feliz es porque, aunque sea nimio, algo hay que me pueda hacer sentir así, feliz. Solo tenemos que encontrarlo y darle la mayor importancia del mundo, tanta que eclipse a lo malo.
También como le dije a Ryan (creo) somos de naturaleza triste o melancólica y sabemos que para ser "feliz" necesitamos un punto de tristeza, no seríamos capaces de aguantar tanta felicidad todo el tiempo (vale, en este caso hablo sólo de mí porque no te conozco tanto como para hablar por los dos) Yo necesito ese punto de melancolía, de mirar atrás y ver lo que perdí, lo bueno es que en muchos casos lo comparo con lo que tengo y el resultado es que lo que tengo ahora me gusta más :)
Jejejej me ha salido mi vena más psicóloga :S jajajaj Sorry! que largo!!! pero cuando el tema me toca de lleno no hay quien me calle
Besitos con aromas empáticos
Comentario:
Trnquila Miriam, en cuando puedas. Eso sí, q no falte, espero tu comment, ok? ;)
1abrzo!
1abrzo!
Comentario:
La vida es cíclica.
Mañana te desarrollo la idea ok? ahora toca dormir
Besitos con aromas somnolientos
Mañana te desarrollo la idea ok? ahora toca dormir
Besitos con aromas somnolientos






____________________
"Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. En realidad, la vida es una calle de sentido único." -- Agatha Christie
____________________