In the shadow of his smile
Una mañana despiertas, aturdida, sin saber dónde estás ni qué hora es. Los primeros rayos de sol se cuelan por las rendijas que deja la persiana y por las cortinas de color crema. Te pasas la mano por el pelo y te aprietas las sienes. Sientes un punzante dolor, como si te estuvieran golpeando mil martillos uno detrás de otro, sin cesar. Sobrecarga de pensamientos. Te giras y ves durmiendo plácidamente a un hombre de tez morena y cabellos cortos de chocolate. Te sobresaltas: esa no es tu cama, no son tus sábanas ni tus almohadas de plumas. El aroma de las feromonas asfixia el ambiente. Te levantas y empiezas a caminar, con gesto desesperado y sin hacer ruido, e intentas sacar de tu cabeza algún detalle que te haga recordar quién eres. Te miras frente al espejo que hay al lado del balcón y te ves despeinada, con el maquillaje corrido, la cara demacrada, el cuerpo lleno de arañazos y estigmas, y completamente desnuda. La única ropa que llevas puesta es la culpa.
Empiezas a creer que eres capaz de recordar algo, pero tienes algo que sí sabes: te has pasado toda la noche follando con un auténtico desconocido, no recuerdas su nombre, ni dónde lo conociste, ni cómo has acabado en su casa.
Delante del espejo, notas como te desplomas, y tu cuerpo cae al suelo; te encoges, contínuos escalofríos se pasean por cada uno de los sucios rincones de tu cuerpo. Encogida en una esquina, se crea un muro a tu alrededor que lo ha ennegrecido todo, y te sientes en un vacío abismal como en el que nunca habías estado. Lloras, te arañas, gritas hasta desgarrar tu garganta. La desesperación y el miedo se apoderan de ti, y no puedes hacer nada para remediarlo. Empiezas a recordarlo todo, fotograma por fotograma. Tú y él, en su cama, como si fuerais uno, sintiéndoos blasfemos y sucios, gimiendo de placer, disfrutando como si fuera vuestra última noche en la tierra. Sobredosis de pasión.
Lloras y gritas cada vez con más fuerza.
Un sentimiento enorme de arrepentimiento y culpabilidad te va comiendo por dentro.
Tú no querías eso.
Tú sólo buscabas alguien que te hiciera sentir especial, la reina de la velada noche tras noche, que te hiciera enseñar los dientes al sonreír, que te dijera que te quiere, que te abrazara para poder escuchar vuestra respiración al son del tic-tac del reloj, sentir vuestros labios chocar y saborear vuestra boca. Alguien que te hiciera estremecerte con cada palabra que saliera de su boca.
Resaca de sentimientos.
(Exceso de nicotina. Sueño. Pellizcos de drogaína. Soledad. Y post-punk de los ‘80)
S., 06.06.08
- And the temple of love is falling down -
http://www.goear.com/listen.php?v=0ec0402
Empiezas a creer que eres capaz de recordar algo, pero tienes algo que sí sabes: te has pasado toda la noche follando con un auténtico desconocido, no recuerdas su nombre, ni dónde lo conociste, ni cómo has acabado en su casa.
Delante del espejo, notas como te desplomas, y tu cuerpo cae al suelo; te encoges, contínuos escalofríos se pasean por cada uno de los sucios rincones de tu cuerpo. Encogida en una esquina, se crea un muro a tu alrededor que lo ha ennegrecido todo, y te sientes en un vacío abismal como en el que nunca habías estado. Lloras, te arañas, gritas hasta desgarrar tu garganta. La desesperación y el miedo se apoderan de ti, y no puedes hacer nada para remediarlo. Empiezas a recordarlo todo, fotograma por fotograma. Tú y él, en su cama, como si fuerais uno, sintiéndoos blasfemos y sucios, gimiendo de placer, disfrutando como si fuera vuestra última noche en la tierra. Sobredosis de pasión.
Lloras y gritas cada vez con más fuerza.
Un sentimiento enorme de arrepentimiento y culpabilidad te va comiendo por dentro.
Tú no querías eso.
Tú sólo buscabas alguien que te hiciera sentir especial, la reina de la velada noche tras noche, que te hiciera enseñar los dientes al sonreír, que te dijera que te quiere, que te abrazara para poder escuchar vuestra respiración al son del tic-tac del reloj, sentir vuestros labios chocar y saborear vuestra boca. Alguien que te hiciera estremecerte con cada palabra que saliera de su boca.
Resaca de sentimientos.
(Exceso de nicotina. Sueño. Pellizcos de drogaína. Soledad. Y post-punk de los ‘80)
S., 06.06.08
- And the temple of love is falling down -
http://www.goear.com/listen.php?v=0ec0402





