Ayer la vi
Ayer la vi, y la sentía más lejana que nunca.
Quería abrazarla, pero no debía.
En realidad, quería llorar, pero no podía.
Supongo que las dos queríamos llorar y abrazarnos, pero ninguna nos atrevíamos a hacerlo por miedo a no soltarnos jamás, por miedo a unir nuestros cuerpos como la primera vez y atarnos para siempre.
Al final, la vuelta a casa. Cada una para un lado y sin mirar siquiera atrás. Sé que las dos dejamos caer más de una lágrima nada mas volvernos, lágrimas de amor ahora imposible.
Quisiera volver a atrás y poder decirle cómo le quiero sin miedo a que sufra por mi, sin que pese más en su corazón el temor que todo el amor que yo pudiera darle.
Pero ya no hay vuelta atrás. Sólo queda esperar que esto pase. Y cuando lo pienso desde el corazón, no quiero que pase jamás.
Quería abrazarla, pero no debía.
En realidad, quería llorar, pero no podía.
Supongo que las dos queríamos llorar y abrazarnos, pero ninguna nos atrevíamos a hacerlo por miedo a no soltarnos jamás, por miedo a unir nuestros cuerpos como la primera vez y atarnos para siempre.
Al final, la vuelta a casa. Cada una para un lado y sin mirar siquiera atrás. Sé que las dos dejamos caer más de una lágrima nada mas volvernos, lágrimas de amor ahora imposible.
Quisiera volver a atrás y poder decirle cómo le quiero sin miedo a que sufra por mi, sin que pese más en su corazón el temor que todo el amor que yo pudiera darle.
Pero ya no hay vuelta atrás. Sólo queda esperar que esto pase. Y cuando lo pienso desde el corazón, no quiero que pase jamás.





