Google
y-real
Historias reales o no
Acerca de
BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog
Sindicación
 
Vivir por unos días...morir otros tantos

Ya no eran horas pero daba igual. Ligia se sentó frente al piano de pared. Echó un último trago de whisky y comenzó a tocar.

Los dedos, en principio agarrotados, cobraron movilidad. Poco a poco se fueron deslizando sobre el teclado con toda la naturalidad del mundo. Nota a nota, segundo a segundo, sus manos fueron trazando una melodía que creía ya olvidada, un cántico imposible de repetir.

Al contrario que otras veces, no subió ningún vecino a protestar. Todos permanecían mudos, absortos, escuchando.

Ligia no daba crédito:

- ¡Dios!, ¡qué paz! mmmmmmmmmm...

En ese momento cerró los ojos y se dejó llevar...

Desde aquel piano de segunda mano fueron saliendo los días en los que todo se limitaba a encontrar la dosis siguiente, el hijo que pudo tener y no fue, el abandono de su ex marido...

-Mmmmmm. Mmmmmm.

Se fue sintiendo más segura de si misma, más volátil, más fuerte.
Siguió tocando y tocando...con los ojos cerrados...dejando que la música envolviera su cuerpo y su alma: tocando, tocando...

-Mmmmmm. Mmmmmm. Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm.

De repente, un profundo suspiro la dejó sin fuerzas. Inclinó la cabeza hacia adelante, dejó caer los brazos y lentamente se desplomó sobre el suelo...

¿Muerta?. No. Tan sólo otra borrachera más. Pero esta vez con elegancia, en su casita de alquiler y nada más que los fines de semana. Entre semana había que trabajar. No como antes, tirada en la calle a cualquier hora. Ya había aprendido la lección.

A solas una vez más.