<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/"><title><![CDATA[y-real]]></title><link rel="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated><entry><title><![CDATA[Cambio de página]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Cambio de página]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_44.htm"><![CDATA[Continuamos, por el hecho de unificar relatos, cuentos y poemas en: <br/><br/>http://susurrosdesirenas.blogspot.com<br/><br/>Gracias por leerme.]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Sorpresa]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Sorpresa]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_42.htm"><![CDATA[<br/>- ¿Sabes a quién me he encontrado esta mañana por la calle?<br/><br/>- ¿A quién?<br/><br/>- Al " pelos".<br/><br/>- Venga ya.<br/><br/>- Que sí, tío. Que sí. Joer, que recuerdos. <br/><br/>- ¿Qué te ha dicho?<br/><br/>- Me he quedado flipao, la verdad. Nunca le había visto tan serio y tan profundo. Él, que siempre estaba de risas y era de lo más macarra del barrio.  Le he preguntado que tal le iba, lo típico, y se me ha quedado mirando, así, raro.<br/><br/>- ¿Cómo?<br/><br/>- Bueno, ya sabes. Desviaba la mirada todo el rato y estaba algo pálido. Me ha puesto una mano sobre el hombro y me ha dicho en voz muy baja que no dejara nunca de sonreir ni de prestar mi ayuda y mi cariño a los demás. "No hagas como yo". "No pases de todo y de todos". " No te creas el centro del universo". "Tu fuerza te la dan los que te rodean y te quieren a pesar de todo". "Ahora lo estoy pagando muy caro". "Nadie me cree" "Nadie me espera". Y acto seguido, me miró muy fijamente y se despidió para siempre. Y ahí lo he dejado. Estaba pálido y andaba torpemente. Iba puesto, fijo.<br/><br/>- No, no creo.<br/><br/>- Pero si casi no se podía sostener solo, no jodas.<br/><br/>- Ya. Eso es lo raro.<br/><br/>- ¿Ah, sí? ¿Por qué?<br/><br/>- Ayer por la tarde, me crucé con su hermana cuando venía de currar. Acababan de enterrarle. <br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/soledad2.jpg" alt="" border="0" width="200" height="200"/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Nostalgia]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Nostalgia]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_41.htm"><![CDATA[El viento sopla con fuerza. Fuera, se oyen las voces de los chiquillos. Son las cinco de la tarde. A esa hora, salen corriendo, entusiasmados de saber que hoy es viernes y no tienen clase hasta el lunes. Gritan, tropiezan, se pelean. <br/><br/>Los pequeños van al encuentro de sus padres. Los mayores, en corrillos, van planeando lo que será un fin de semana, sin duda, inolvidable. Todos tienen algo en común. No hay más que mirar en sus ojos. Ese brillo inmaculado en sus pupilas. Esa ilusión, esa emoción. Fe. Como les envidio.<br/><br/>Quisiera ir uno tras uno y rogarles que me dejen un poco de estos dones. Que yo también quiero volver a creer. Y, sin embargo, no me dejan. <br/><br/>Tal vez  por eso me retengan en esta habitación acolchada, atado de pies y manos.<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/locura1.JPG" alt="" border="0" width="" height=""/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Dios existe]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Dios existe]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_40.htm"><![CDATA[Hace tiempo, en un parque cualquiera, en la ciudad de Madrid:<br/><br/><br/>- ¿Sabés, qué, viejo?<br/><br/>- Desidme<br/><br/>- Dios no existe.<br/><br/>- Ché. ¿De qué hablás a estas alturas del partido, pelotudo?<br/><br/>- Pues eso, ¡carajo!. ¿Es que no entendiste?<br/><br/>- ¡Andá y no me jodas, pibe! ¿Ya le diste tan de mañana al vidrio?<br/><br/>- Ché, ché. No ofenderse, eh. No ofenderse.<br/><br/>- Pues que coño estás contando.<br/><br/>- Eso mismo, ¡viejo! Que Dios no existe.<br/><br/>- Andá, andá vos con vuestra mala sombra a otra parte y no me jodas más este poco sol que queda, ¿eh?<br/><br/>- Ché, compadre. Pará el carro. Digo que Dios no existe, no que no existamos vos y yo. Es distinto. <br/><br/>- ¿Y por qué fue si puede saberse?<br/><br/>- Miráte, viejo. Miráte. Después, miráme a mi. ¿Qué somos?<br/><br/>- Ché. ¿Qué vamos a ser?  ¿Gardel y Evita Perón? Somos dos abuelos aquí sentados, esperando que llegue la vieja y nos lleve. ¿Quién quieres ser?<br/><br/>- Nadie, nadie. Pero ahora que desís lo de la muerte, que cada ves está más próxima, ¿de verdad no la tenés miedo?<br/><br/>- Pero qué carajo te dieron hoy para desayunar. ¿ Te has dado un empacho de Unamuno?<br/><br/>- No. No quiero convertir a Dios en un tango. En un gol desde fuera del área. Sólo digo que mirá a tu alrededor, pibe. Mirá.<br/><br/>- Sí, ya veo. ¿Y qué?<br/><br/>- ¿Ves a esa joven pareja de allá?<br/><br/>- ¿Los que están retosando en la hierba?<br/><br/>- Esos.<br/><br/>- Sí. ¿Y?<br/><br/>- ¿Cuántas veses has besado tú a una mujer? ¿Cuántas veses has amado así, entre tus brasos?<br/><br/>- Ché, ché, boludo. Mis pecados son míos y ni siquiera a Dios tengo que rendir cuentas de ello. ¿Entendiste? Ese purgatorio es mi pequeño lujo así que no te metás en él. A vos os lo voy a contar.<br/><br/>- Ja, ja, ja. Que mal sabés mentir, pibe. Si tuviéseis vos esos pecados, ya lo sabría.<br/><br/>- ¿Sí? ¿Por qué?<br/><br/>- ¿Has visto como él le estaba metiendo mano a ella por debajo de la falda?<br/><br/>- ¡Andá a cagar, pibe! ¡qué coño estáis disiendo!<br/><br/>- ¡Eh! , ¡eh! Que te he visto con el rabillo del ojo, compadre. Ya te he dicho que sabéis mentir muy mal. <br/><br/>- Sí. Está bien. Los he visto y ahora me disponía a echarles la bronca, aquí, delante de todo el mundo. ¡Qué vergüensa!<br/><br/>- Claro, claro. ¿Y de verdad que no has sentido envidia?<br/><br/>- ¡Ché!, ¡ché! ¡Qué obsenidad es esa!<br/><br/>- ¿Obsenidad? Ahí está el fallo, compañero. Ahí está el fallo. <br/><br/>- ¿Por? ¿Cual?<br/><br/>- Si Dios existiera hubiéramos sonreído porque esa escena nos hubiera recordado tiempos mejores. Tiempos en los que nuestros cuerpos eran jóvenes y podíamos amar con él, comunicarnos con él, sentir toda esa pasión que sale por los poros y habernos sentido amados al  mismo tiempo. <br/><br/>- Dios nos quiso para que amáramos fraternalmente a los demás, pibe. Por eso somos saserdotes.<br/><br/>- Sí, claro. Y eso también lo hemos hecho. Lo que no entiendo es porque nuestra santa madre iglesia se empeña en hacer incompatibles la una con la otra.  "Amaos los unos a los otros" eso fue lo único que dijo Jesús. Y una parte de ese amor se manifiesta mediante ese deseo de abrazar, de acariciar, de tocar, de besar. Y a nosotros, máximos representantes de esa doctrina de amor, se nos prohibe tener acceso a él. Sólo somos unos teóricos. Nada más. El amor practicado es incompleto. Hemos dado nuestra vida hacia los demás, por amor, y ni tan siquiera hemos sido capaces de experimentarlo en nuestras propias carnes. ¡Qué triste! Por eso digo que Dios no existe. Ahora me doy cuenta. No para nosotros, de manera tan completa. Pero sí para ellos que se están amando con toda la energía y todo el fervor del que son capaces. Aunque solo dure un instante pero al menos se están amando. Al cien por cien.  Dios existe solo para aquellos que han vivido la vida, que la viven de una manera plena. Para los que no se han mantenido al margen de ella, como nosotros, recluídos en oscuras iglesias, encerrando el amor entre cuatro paredes, rodeados de imágenes sangrientas y lanzando temerosos sermones. La vida es para vivirla. y el amor, compadre, con sus errores y sus aciertos, es para sentirlo. Y no, no a medias, como nosotros. No como se nos ha impuesto, a capricho. <br/><br/>- ..... ¡La concha de tu madre! ¡Sós un pelotudo, pibe! ¿Y no podríais haber dicho esto hace cuarenta años y no ahora que ya no tenemos remedio? ¡Sós un viejo verde!, ¡iros al carajo!<br/><br/>- No, pibe, no. Sólo soy argentino. Recordá: es mejor morir marcando un gol que no esperá a que te pasen la pelota. <br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/losamantes.jpg" alt="" border="0" width="368" height="450"/><br/><br/>Dedicado a mi amigo Mariano por aquella conversación que tuvimos.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Efialtes, de oficio, escritor.]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Efialtes, de oficio, escritor.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_39.htm"><![CDATA[<br/>El hombre del rostro perfecto era deseado allí por donde pasaba. Y él lo sabía. Adoptaba ese rictus entre ingenuo y sinvergüenza que a las mujeres les vuelve locas. Las miraba fijamente y éstas, palidecían de emoción. <br/><br/>Cercano a él, se encontraba otro hombre. El hombre de la sonrisa perfecta. El hombre con cara añiñada y sonrisa profident. El de la mirada de cordero degollado que tanto les enternecía y enamoraba. <br/><br/>Detrás de ellos, al fondo de la barra, en una esquina, escribía y daba grandes tragos otro hombre. Después de emborronar un par de servilletas, se volvía a su casa y no paraba de escribir con su vieja máquina hasta que conseguía reflejar lo que llevaba dentro.<br/><br/>Él, era un hombre distinto. A mi amigo Efialtes ninguna se le acercaba. Su estatura y su físico casi deforme, sin embargo, le llevaban a verter su frustración sobre el papel. Y andando el tiempo, llegó a convertir sus versos en poesía que mereciera la pena. Supo darle a sus palabras la vida que él no tuvo. Y dio aire a pulmones maltrechos. Consiguió remendar corazones rotos, secar lágrimas inacabables, hacer soñar. <br/><br/>Ya de muy mayor, le otorgaron uno de los premios más importantes del mundo de la literatura debido a su valor. Cuando subió al estrado y lo recogió, hizo algo que nadie esperaba. Con mucha parsimonia y con el rostro totalmente serio, se fue quitando la ropa hasta que quedó desnudo del todo. Después, habló así para la concurrencia: <br/><br/>" ¿Ven mi imperfección? ¿Ven bien este cuerpo deforme? Es mío. ¿Alguien lo desea? ¿Alguien lo quiere? ¿No? Ya me parecía a mí. Premiar las noches en vela, los abrazos que no tuve, el cuerpo que no pude besar con mis labios y mi sexo, es, sencillamente patético. No quiero dar las gracias a nadie. Sin piensan que este oficio es bello, váyanse a la mierda. Cambio todos lo dicho hasta ahora por una noche de lujuria desenfrenada. Lo doy todo por sentirme tan deseado como el más humilde de los mortales. Como esos payasos de mármol con los que sueñan con acostarse muchas mujeres. Aunque luego te reconozcan que no. Que no tienen conversación y tú sí. Qué hipócritas. El deseo está ahí y ese deseo, por mucho que su consciente les diga que no, les traiciona. Su subconsciente les lleva, como a nosotros, a elegir lo mejor que percibimos desde los sentidos. Y ya estoy harto. Estoy harto de hablar y de escribir. Harto de escuchar y de contemplar como la victoria siempre es para otros. No. No quiero ni éste ni ningún otro premio. Ójala no hubiera escrito nunca nada" <br/><br/>Y dicho esto, dejó su trofeo en el suelo y se alejó de allí con su ropa bajo el brazo y un silencio sepulcral de ruido de fondo.<br/><br/>Murió sobre su vieja máquina de escribir y lágrimas en su rostro.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/escritor.jpg" alt="" border="0" width="275" height="275"/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Telebasura]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Telebasura]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_38.htm"><![CDATA[<br/><br/>- Y dime, ¿qué hiciste cuando te llegó la madurez?<br/><br/>- Aceptarla a regañadientes y seguir coleccionando soldaditos de plástico. <br/><br/>- ¿Por qué?<br/><br/>- Porque son los únicos que nunca me jugaron malas pasadas ni se burlaban de mi cuando pedía acompañarles. <br/><br/>- ¿Es que ahora la gente lo sigue haciendo?<br/><br/>- Sí. Más disimuladamente, con más educación pero lo siguen haciendo. Ahora, si me disculpas...<br/><br/><br/>Y aquel piojo solitario siguió con  sus batallas imaginarias mientras la garrapata hermosa despedía la transmisión con una sonrisa en los labios, emplazando a todos los telespectadores de aquel basurero a un próximo programa, por supuesto, en horario infantil. <br/><br/>Uno estaba acostumbrado a que le señalaran con el dedo. La otra, a señalar al resto. <br/><br/>Nadie habló nunca de solidaridad o de soluciones.<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/telebasura.jpg" alt="" border="0" width="181" height="289"/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[La verdadera historia de Belcebú y la creación del ser humano]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[La verdadera historia de Belcebú y la creación del ser humano]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_37.htm"><![CDATA[<br/>Luzbel tenía treinta personas a su cargo. Su puesto en la compañía "Paraíso & inc." era de responsabilidad. ¿Por qué cayó entonces?<br/><br/>Su jefe comenzó a abusar de su poder y a pedirle favores, multitud de ellos: <br/><br/>- Oye, quédate este fin de semana, que estamos faltos de personal. Ya te lo compensaré. <br/><br/>A Luzbel no le hacía ninguna gracia que se abusara de él de esa manera, pero cuando le subió las horas, ya que trabajaba a media jornada, no tuvo más remedio que aceptar el trato que su jefe le propuso: <br/><br/>- De acuerdo. Te aumento la jornada de trabajo. Pasas de un 50% a un 80%. Tu sueldo pasa de 570 euros a 700. Pero, pero...<br/>- ¿Pero qué?<br/>- Cuando falte personal, necesito contar contigo. ¿De acuerdo?<br/><br/>Luzbel estaba pagando una hipoteca. ¿Qué iba a decir?<br/><br/>- De acuerdo.<br/><br/>Al jefe de pelo blanco se le iluminaron los ojos, mientras pensaba para sus adentros: Bien, jejeje, bien. <br/><br/>Y aquel ángel, resignado, tuvo que suplir al compañero durante cuatro días seguidos, en puente, por qué según él, tenía que ir a un congreso. <br/><br/>El problema vino dado cuando no vio en la nómina compensación real alguna. Las horas extras no se las habían pagado como tales, sino como horas normales. (Todo sea por ahorrarle unos duros a la empresa y de paso, ponerse una medalla ante los altos mandos). <br/><br/>- Oye, ¿por qué estas horas me las has pagado así?<br/>- Huy, perdona. Debe ser un fallo de administración. No te preocupes. Hablo con ellos y ya te lo pasan en la siguiente nómina. <br/><br/>Luzbel quedó medio convencido con la explicación. Pasaron los días y recibió otra llamada de su jefe: <br/><br/>- Necesito que también vengas este otro puente.<br/><br/>No podía creer lo que estaba oyendo. Una vez, vale. Un favor se le hace a cualquiera. Dos, es un abuso. Y más cuando hay más personal.<br/><br/>- Acuérdate de lo que hablamos. Cumple con tu palabra. <br/><br/>Y Luzbel, debido a su hipoteca y su honorabilidad no tuvo más remedio que aceptar. <br/>Cuando llegó la nómina del mes siguiente no vio pago alguno reflejado. Inmediatamente llamó a personal y le explicaron que no podían pagarle tantas horas extras. Era ilegal. Ya se lo compensarían en días.<br/> <br/>- ¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeee?<br/><br/>Fue al despacho a ver a su jefe. <br/><br/>- Huy, perdona. Es que estoy tan liado con el papeleo que se me olvidó contarte esto. Pero no te preocupes, de verdad. Ya te lo compensaré. <br/><br/>Ya te lo compensaré. Era la frase con la que aquel señor de pelo blanco resolvía todas las situaciones. <br/>Pasó el tiempo y la retribución no llegaba. Entonces comprendió que estaba atrapado. Expuso su situación en casa y sus padres no le hicieron el mínimo caso.<br/> <br/>- Estás puteado. Como todos. Lo que tienes que hacer es callar y aguantar. Bienvenido al mundo real. <br/><br/>Aquel joven no encontraba salida, no encontraba apoyo por ningún lado. Cuando quiso buscarlo en sus compañeros, éstos, miraron para otro lado. No era su problema. <br/><br/>En vista de la situación, se puso a mirar otras ofertas de empleo. Tras mucho indagar, encontró otra compañía: " Infierno & inc". Pequeña pero con futuro. No tenía el "lustre" que destilaba "Paraíso & inc." aunque al menos, había buen ambiente de trabajo y lo que su jefe le prometía, lo cumplía. Era lo normal. <br/><br/>Luzbel fue a despedirse:<br/><br/>- ¿Cómo que te vas a una empresa de la competencia? Si es una mierda. No tiene nuestro prestigio. Te estás cerrando una puerta muy importante. Te estás condenando. <br/><br/>-  Estupendo. <br/><br/>Y dicho esto, Belcebú, que era el mote por el cual le conocían sus compañeros, se fue para no aparecer jamás. <br/><br/>Y allí quedó aquel hombre de pelo blanco planeando cómo y de qué manera iba a encontrar seres más tontos que se creyeran todo lo que les dijera. <br/><br/>- ¡Ya está! Crearé a alguien al cual todo le parezca bien. Como a mí.  Un ser a mi imagen y semejanza. Je, je. Todo solucionado.<br/><br/>¿O tal vez no?<br/>  <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/anjo_caido_005_01.jpg" alt="" border="0" width="300" height="303"/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[STAR WARS EPISODIO VII]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[STAR WARS EPISODIO VII]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_34.htm"><![CDATA[En algún lugar de la galaxia muy, pero que muy lejano.......................................<br/> <br/>Después de acabar con el imperio, me había yo retirado del mundanal ruido cuando una noche que pasaba yo tranquila, despiojándome, aparece mi colega Han Solo con ganas de marcha:<br/>-¡Venga chiwie, vámonos de fiesta!, Tienes que menear el felpudo, joder, que te vas a quedar más oxidao que el paquete de C3po.<br/>Total, que para consolar a mi viejo amigo después de su divorcio con la princesa, agarré mi ballesta láser y nos montamos en el Halcón Milenario rumbo al Hiperespacio. <br/>Comenzamos por nuestra entrañable taberna de Moss Aisly (ese lugar abyecto según el carroza de Obi-Wan) y trás darle finiquito a unas cuantas cervezas, nos pusimos serios y empezamos a pedir copazos:<br/>- ¡Venga esos quitapenas, jefe!, decía Han golpeando la barra, y pónganoslos solos (de ahí el mote), sin mariconadas.<br/>En fín, que después de tomarme mis 3 copas reglamentarias me encomendé al poder de la fuerza porque me había convertido en un pozo sin fondo. <br/>En esto que.....<br/>- ¡Vaya, vaya!, ¿Que tenemos aquí?<br/>Cuando oía esa frase ya la habíamos cagao. Han siempre ha sido un poquito golfo y le han gustado más las faldas que al Luke un sable láser. Mira que se lo advertí a Leia pero ni caso, claro, no me extraña que se separara de él a la media hora del enlace cuando le pilló in fraganti ligando con una camarera.<br/>- ¡Hola reinas!, ¿que hacen dos chicas como vosotras en un sitio como este?.<br/>Dos chicas, una rubia y otra morena, se sentaron a nuestro lado, desconocedoras del peligro que esto entrañaba.<br/>-¿Quereis saber como acabamos mi socio y yo con todo el imperio?.<br/>-¿Por qué no nos lo cuentas en mi bar, guapetón?, le dijo la morena<br/>Y un servidor y Han, que siempre se le ha dao bien el sexo femenino, las montamos en el Halcón Milenario y nos fuimos dispuestos a continuar la juerga en el garito de la chica en cuestión.<br/>Han iba ya un poco tostao, que los años no pasan en balde, cuando.....<br/>-¡Ostia!, ¡control!.<br/>Efectivamente.<br/>-¡Deténgase, por favor!. <br/>Los "Ewoks picoletos" habían montado el típico control al salir de las lunas de Endor....<br/>¡A ver, los papeles!, ¿sabe usted que por aquí no se puede circular a velocidad luz?. <br/>- ¡Yo..... esto....!<br/>- ¡Bájese inmediatamente de la nave y sople por el tubito!<br/>Joder, era la ruina. <br/>-¡Vaya,vaya!. El permiso lo tiene caducao y encima echa una peste que pá que. Le voy a poner una multa de 50.000 kessels por conducción temeraria.<br/>-¡Cagon tó!. Si ya lo venía venir, pensaba yo.<br/>- Un momento agente, dijo Han. -Chuwi, amigo, ¿no tendrías algo de suelto para pagar a estos amables señores?,  es que no llevo esa cantidad encima.<br/>Entonces alguien dijo....<br/>- No se preocupe agente, aquí tiene los 50.000 y que la fuerza les acompañe.<br/>Ufff. Menos mal que ellas si llevaban dinero. Ya nos veíamos recogiendo carbonita en las minas.<br/>Así que agradeciéndolas el gesto, proseguimos nuestra ruta hasta el extraño planeta Dagobaá, donde ellas tenían el chiringuito montado.<br/>Acordándome de la fuerza por nuestra buena estrella, continuamos bebiendo como si nada junto a nuestras amigas que escuchaban embobadas nuestras hazañas bélicas.<br/>Al cabo de dos horas y no se cuantas rondas más.....<br/>-¡Hey, Han!, dije yo. -¿Que tal si inmortalizamos este maravilloso encuentro con una foto?. ¡Venga!, poneros los tres que os voy a retratar. <br/>- ¡Eso, eso!, dijo Han ya tambaleante. Así os llevaremos en la carlinga del Halcón siempre con nosotros.<br/>Cuando de repente.....<br/>- A ver, más juntos, decid Yoda julandrón...<br/>¡Yoda julandrón!, repitieron. Y ¡chass!, en el mismo momento que terminaba de hacerse la foto, Han no aguantó más y echó todo lo que había ingerido sobre nuestras queridas benefactoras.<br/>-¡Maldita sea, que asco!, repetían ellas estupefactas. <br/>Yo estaba tirado en el suelo descojonao de la risa, claro está, así que mientras que ellas llamaban a la guardia de asalto para que nos detuvieran, conseguí aupar a mi compañero de fatigas y arrastrarlo al Halcón Milenario donde puse la velocidad luz antes de que llegaran los otros. <br/> <br/>Por supuesto no pagamos ni una ronda, con lo que, para variar, volvemos a tener deudas aunque nos la pela, la verdad. Siempre nos acaban solucionando la papeleta Luke o Leia y es que los pringa...digo, los amigos, están para estos casos. <br/> <br/>En fín, siempre nos quedará Moss Aisly  (ese lugar abyecto que tanto nos mola).<br/>           <br/>          Un abrazo a todos desde algún lugar de la galaxia, muy, muy lejano.<br/> <br/>P.D: Adjunto foto antes del fatídico momento para el que no se lo crea.<br/><br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/y-real/http://blogs.ya.com/y-real/files/Han_justo_antes_de....jpg" alt="" border="0" width="300" height="300"/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Canción sin título]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Canción sin título]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_33.htm"><![CDATA[Esta letra la escribí hace mucho para que la cantaran unos amigos. Me pidieron que hiciera algo sobre la guerra de Irak. Al final,  la rechazaron por ser demasiado dura. Aquí la dejo, para el que quiera:<br/><br/><br/>Un niño corre hacia aquí<br/>pidiendo un trozo de pan<br/>es sospechoso sin más,<br/>enemigo a batir.<br/><br/><br/>Explícame una razón<br/>para apuntar hacia él<br/>explícame quién es quién, <br/>cual es el bueno y cual yo.<br/><br/>¿Éstas son las alas de la libertad?<br/>¿Éstas las estrellas que prometen paz?<br/>¿Éstas tus palabras de fraternidad?<br/><br/>Cuando quedas a solas donde encuentras<br/>la sonrisa y la inocencia, la sinceridad<br/>¿eso viene en tarritos de cristal?<br/><br/>Cuando quedas a solas donde encuentras<br/>el olvido, el vacío, has de recordar<br/>la piedad es difícil de buscar.<br/><br/>Una lágrima cae<br/>¡camarero, una más!<br/>sueños son lo que trae<br/>imposibles, verás.<br/><br/>Sueñas años atrás<br/>una infancia feliz<br/>sueñas con no llegar<br/>a enemigo a batir.<br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Refugiado]]></title><link rel="y-real" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/y-real/atom.xml" title="y-real"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Refugiado]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(kamawookie)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/y-real/c_31.htm"><![CDATA[<br/><br/>- Éste... soy jubilado. Fui directivo de un equipo de primera, ché. Quedamos de los cuatro primeros en la liga argentina este año.<br/><br/>- ¡Coño!<br/><br/>- Viajo acá, allá. No tengo rumbo fijo. Estoy tan cansado de mi país que prefiero desir que soy gallego o uruguayo, ¡la puta madre!<br/><br/>- ¡jajajaja!<br/><br/>Pasadas unas horas, aquellos turistas españoles se marcharon por donde habían venido: a sus hogares, a sus realidades hipotecadas, a la rutina desesperante entre el asfalto y el hormigón.<br/><br/>- ¡Capullos!<br/><br/>- ¡Papá!, ¡no hables así!<br/><br/>- Tranquilo, hijo. El más capullo de todos ellos soy yo. Bastante tengo con vivir aquí, contigo, en un país tercermundista, escondiendo mi propio origen y entreteniendo al personal. Ni tan siquiera puedo decir que soy el padre del director de este hotel. Ni tan siquiera puedo sentirme un mueble o una atracción más. Ni tan siquiera eso.<br/><br/>- Bueno, ya sabes lo que hay.<br/><br/>- A veces me pregunto si no hubiera sido mejor dejarme morir de hambre con la mierda de pensión que me daban en Madrid, que tener que fingir un acento e inventarme una vida que nunca existió.<br/><br/>- Más cornás da el hambre, ¿no es eso lo que siempre dices?<br/><br/>- Sí hijo, sí. ¡Me cago en todo!<br/><br/>Y aquel hombre de pelo blanco se levantó lentamente y fue caminando hasta la barra para tomarse otra copa más y olvidarse de la vida que dejó y la vida que tiene hasta el día en que se muera.<br/><br/>- ¿Salud para qué?, se le oyó decir entre dientes....<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry></feed>
