Una de las ventajas de los eclipses de Luna es que, al contrario de lo que sucede con los de Sol, su observación no entraña riesgo alguno, y eso hace también que fotografiarlos sea relativamente sencillo y que además no haga falta un equipo muy sofisticado para hacerlo.
Estas son algunas de las fotos que han ido enviando a mircosiervos:
Sergio Alonso, de la Sociedad Astronómica Granadina, usando un telescopio Meade ETX-70, también conocido como Lidlscopio, aunque ahora este modelo está descatalogado y ha sido sustituido por el ETX-80AT-TC:

Eclipse lunar - febrero 2008, por Lucas Zallio.
Fotos del eclipse total de Luna 20/21 de febrero 2008, una recopilación por parte de Cielo Sur, la mayoría con fotos tomadas desde Argentina, de la que destacaría la de Antonella Sofía Smith, una niña de 9 años, no por la gran calidad de la imagen sino por el tesón demostrado por Sofía al hacer esta foto con una cámara compacta Olympus con el zoom a tope y utilizando un lampazo a modo de trípode:

Por otro lado, en Flickr hay ya más de 500 imágenes del eclipse en el mural Lunar Eclipse (February 20, 2008) y tanto MSNBC.como como Wired están recogiendo también fotos de sus lectores en Your photos of the lunar eclipse y Total Eclipse of the Moon: Your Photos respectivamente.
Y, por supuesto, el eclipse ha sido la foto astronómica del día con una imagen compuesta de una imagen filtrada de la Luna, tomada con teleobjetivo, y una exposición telescópica del campo estelar que la rodeaba:

Fuente: Microsiervos
Desde ayer y hasta el 25 de Mayo ya se puede visitar la Exposición De lo humano. Fotografía Internacional 1900-1950. La muestra recoge 111 imágenes de 68 de los más destacados autores del momento. Cecil Beaton, Brassaï, Claude Cahun, Henri Cartier-Bresson, Alvin Langdon Coburn, André Kertész, El Lissitzky, László Moholy-Nagy, Irving Penn, Man Ray, Alexander Rodtchenko, August Sander y Edward Steichen, así como los españoles Joan Colom, Agustí Centelles, Nicolás de Lekuona y José Ortiz-Echagüe son algunos de los seleccionados en un conjunto que permite seguir la evolución de la fotografía a lo largo de la primera mitad del siglo XX.
La Exposición se puede visitar en la pinacoteca del Palacio de Buenavista. Comisariada por Ute Eskildsen, directora del Departamento de Fotografía del Museum Folkwang de Essen (Alemania). Una cita obligada para amantes de la fotografía.
1. Man Ray. Sin título. Sombras en el cuerpo de Lee Miller.
2. Umbo (1902-1980). Autorretrato.


El trípode es un accesorio con tres patas (tres puntos de apoyo) que permite mantener la cámara fotográfica completamente estática. Suelen tener una zapata de acople rápido que se ajusta a la cámara con una rosca para dejarla permanentemente en ella, y así acoplar la cámara rápidamente al trípode sin tener que enroscarla. Permite girar la cámara vertical, horizontalmente y moverla en altura.
El trípode es necesario en las siguientes situaciones:
- Con exposiciones largas (a partir de 1/30 segundos aproximadamente).
- Al usar teleobjetivos. Hay que tener en cuenta que un ligero movimiento en la cámara supone un movimiento muy grande en el sujeto enfocado a gran distancia.
- Con exposiciones múltiples, si se quiere hacer coincidir el fondo.
- Al usar el autodisparo. Así nadie tiene que sujetar la cámara.
- Cuando se quiere hacer fotografías con el mismo encuadre.
Es recomendable que el trípode sea pesado y estable para conseguir que la cámara esté completamente quieta. Si se prefiere uno ligero, se recomienda utilizar un disparador para no mover la cámara en el momento de apretar el botón del obturador.
El disparador es un accesorio que nos permite efectuar un disparo sin afectar al movimiento de la cámara cuando utilizamos un trípode. Los primeros, y los más utilizados constan de un cable más o menos largo, con un botoncito en un extremo y una rosca en el otro, la cual se insertaba en el pulsador de disparo del obturador.
A estos, les siguieron los disparadores electrónicos por control remoto, que afectaban aún menos al movimiento de la cámara. Éste es el tipo de disparadores que se utilizan en las cámaras SLR automáticas.
En las cámaras SLR hay un modo de tiempo de exposición llamado BULB. Dicho modo permite mantener el obturador abierto mientras se esté pulsando el disparador. Éste es el caso de fotografías nocturnas, de tormentas o fuegos artificiales. En estos casos, y siempre con trípode, es muy recomendable el uso del disparador.
El fotómetro. Existen reglas sencillas, con las cuales podemos calcular los tiempos de exposición. También existen tablas con dichos valores. Y por supuesto, el fotómetro que incorporan las cámaras para medir la luz. Sin embargo, esta medición es falsa, pues la luminosidad que llega a la cámara no es la que incide en el objeto. Por esto, con el fotómetro independiente, sobre todo en retratos, obtenemos una medición real de una zona concreta. En el caso de un retrato lo acercaremos a la cara de la persona a retratar para obtener una medición exacta de la luz incidente en ella. Todos hemos visto a los fotógrafos profesionales, cámaras de televisión, donde es tan importante el cálculo exacto de la luminosidad, utilizar un fotómetro independiente para saber la luz exacta en cada rincón de la escena.

A mediados de 1850 en Europa, Andre Disdéri popularizó las fotos a modo de tarjetas llamadas "carte-de-visite". Las Carte-de-visite se hicieron populares y Disdéri llegó a ser famoso cuando el emperador francés Napoleon III, de camino a Italia con su ejército, paró en su estudio para hacerse para una fotografía.Como eran baratas de producir, las carte-de-visite se fabricaban en serie para el público y se convirtió en un capricho enorme burgués de la era Victoriana.
La imagen que os mostramos es una carte-de-visite de un curioso personaje llamado Eugen Sandow, conocido como el primer culturista moderno, que adquirió fama a finales del siglo XIX.
La fotografía a color más antigua que se conoce fue tomada por Louis Ducos du Hauron en 1872. La foto es una vista de Angouleme en Francia meridional.
