Se repiten los errores
Tras cuatro años de penas, se repite la historia. El Madrid cesa al entrenador que ha ganado la Liga.
Tras ganar el campeonato de 2003 con Del Bosque al frente del barco blanco, un presidente con afán de protagonismo vuelve a cambiar el rumbo del club para poner a alguien más de su agrado. Hay que recordar, que la fórmula no funcionó la última vez, pues ni Queiroz, ni Luxemburgo, ni García Remón, ni Camacho ni López Caro consiguieron titulo alguno en la travesía por el desierto que curiosamente coincidió con la estancia de Beckham en el club de Concha Espina.
Todo cambió este año con la llegada de Fabio Capello, aquel entrenador italiano que ganó la liga en el 97 y después dejó tirado al Real. Pese a esto, se volvió a confiar en él para volver a la senda del triunfo. Como buen profesional, Fabio volvió a llevar al Madrid a lo más alto, y una vez más la directiva presidida por un empresario (en este caso abogado) con ansia de tener fama pública y no solo dentro de su sector, se carga al arquitecto de la última liga para traer un fútbol supuestamente más vistoso, pero que tampoco asegura títulos como si hace el bueno de Capello.
Esta habitual táctica de despedir al entrenador campeón solo sucede en el Madrid, pues tras ganar la Champions del 98, Jupp también fue despedido. Aunque en esta época se siguió ganando títulos ya fuera con Hiddink o el ya citado Vicente Del Bosque.





