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hola, soy yorch, el jefe de este blog. Que como soy? pues los que entrais aquí ya lo sabeís, 1.80, ojos azules, pelo largo y castaño, un poco cascau, me gustan los twix, la voll damm, las pelis de Leslie Nielsen, la presentadora de las noticias de cuatro Marta Fernandez y la voz de Manolo Lama en carrusel; estudio informática de sistemas en la udl y soy del madrid y de los Lakers
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Expo Zaragoza 2008: Capítulo 2

5 de julio, sábado, segunda visita a la Expo de Zaragoza. Hoy no tendremos una introducción tan amplia, simplemente comentaremos la jornada, los pabellones visitados y algún consejo. Más que nada porque ya han pasado doce días y tampoco tengo muchas ganas de enrollarme. Lo siento.



El primer día tuvimos la desgracia de que fuera el día de España y al estar el recinto infestado de autoridades, hubo algún que otro pabellón cerrado. Esta vez, el hecho de que fuera el día nacional de Argelia, no supuso una afluencia masiva de autoridades y cámaras para la ocasión, pero tuvimos otro inconveniente, era sábado. Dios, pero ¿cuánta gente había allí?, Aquí va el primer consejo, no vayáis en sábado.

Tras entrar por la puerta de la torre del agua (esta vez no fui en tren), nos dirigimos raudos y veloces a hacer cola en el pabellón de España. Pero no una cola típica en la que al final de la misma visitas el pabellón. Esta cola era para coger entradas para el pabellón, de este, nuestro país. Tras hacer sobre hora y media de cola, conseguimos las tan ansiadas entradas para las 8 de la tarde. Ahora teníamos todo el día para visitar el resto del recinto y aumentar los sellos del pasaporte que ya os comenté el primer día. Antes de abordar el resto de pabellones destacar que en las colas para obtener una entrada para el pabellón de España, puedes retirar dos entradas por persona, por eso nos íbamos turnando en la cola para ver los pabellones de las comunidades que están enfrente y de paso mi hermana fue a hacer cola al fast pass, para coger entradas para el acuario a las 18.30.


Pabellones de Comunidades Autónomas:

Catalunya: el primer pabellón autonómico en visitar, fue el de mi región de acogida, en la cual llevo casi siete años viviendo, pero tranquilos, sigo siendo aragonés. La verdad es que me esperaba más de este recinto. Ahora no recuerdo muy bien que había, joder, tendría que haber escrito esta entrada mucho antes. Bueno, al entrar pasábamos bajo una cascada formada por botellas de agua iluminando un oscuro pasillo que nos llevaba hasta una sala con varias pantallas que nos mostraban ríos catalanes en acción y mmm, bueno, que no había nada de Lleida.

Comunidad Valenciana: Interesante pabellón, tenía audiovisuales y una cortina de agua que iba formando las letras de las provincias, el símbolo de la comunidad (una palmera) y bueno, ya lo veréis. Al menos no pedían agua para Marina D’Or.

Murcia: para esto que no vengan, minúsculo pabellón que consistía en un video en el que pedían agua, no estuvimos ni dos minutos. No se merecen más líneas.

Galicia: el pabellón recogía una muestra de agua de todos los ríos y zonas de Galicia. Dichas muestras estaban recogidas en unos recipientes de cristal que ocupaban toda la pared y mediante luces reflejadas en esta agua, mostraban imágenes, que junto a los sofás y la música tranquila, daban un respiro al visitante.

Castilla y León: una réplica del cráneo del hombre de Atapuerca, es lo que más recuerdo de este pabellón, cuyas paredes eran botellas de vidrio rellenas de bombillas que mediante alguna frecuencia de encendido iban mostrando imágenes.

Canarias: pabellón más turístico que el resto, tenía un video sobre minería canaria y una depuradora que funcionaba, es decir, no era ninguna maqueta.

Asturias: comunidad mucho más minero que la anterior, esta sí que mostraba más temas mineros, bueno, realmente, solo trataba temas mineros.

El resto de comunidades el tercer día.

Pabellones:

Tailandia, Vietnam y Filipinas: No están juntos, pero como los vimos seguidos y no diferencio los detalles de unos y otros… Destinos turísticos lejanos, que nos mostraban sus maravillosas playas, pero que como he dicho antes, son lejanos.

Islas del Pacífico: este pabellón engloba a Tonga, Vanuatu, Timor Oriental e Islas Salomón. Para ganarse el sello en este pabellón, se tenía que hacer un barquito de papel, pero no el típico barco que todos sabemos hacer, era una especie de canoa de la zona, con bastantes pasos y que sino seguías las indicaciones de los expertos, era difícil de realizar.

Mongolia: con Genghis Khan como protagonista del pabellón, teníamos desde tiendas de la época hasta espadas pasando por la fauna típica de la zona. En la tienda (de vender, antes me refería a la de acampar) había una gran variedad de juegos de ingenio, los cuales una vez desmontas, solo el que los vendía los sabe volver a hacer, porque yo al menos, los dos que tengo en casa he sido incapaz de conseguir que vuelvan a su forma original.

Francia: probablemente el pabellón más grande entre los países invitados, dos pisos que contenían de todo. Desde zona turística, hasta zonas con los temas de la exposición, como pueden ser el desarrollo sostenible y el buen uso del agua. A lo largo de un pasillo había una serie de círculos que detectaban el movimiento y una vez situado en frente, mediante el movimiento de manos u hombros respondías preguntas o guiabas una gota por un camino hasta llegar a su sitio adecuado. Esta actividad me demostró que la gente no sabe leer, porque en las instrucciones, indicaba que te colocaras a medio metro y con gestos siguieras el juego. Sin embargo toda la gente tocaba sin parar. Hemos llegado a un punto, en el que todo el mundo piensa, que todas las pantallas son táctiles y si ven una con tecnología superior, ven más fácil pensar que no funciona que adaptarse a la novedad. Destacar que en este pabellón, encontré a una antigua compañera de escuela.

Pabellones sudamericanos: los englobo todos juntos, porque dentro de un pabellón estaban todos. Brasil y Argentina, tenían su zona dentro del pabellón, cerrada y de mayor tamaño, sin embargo, el resto de países compartían territorio, el cual visitabas a lo largo de un camino que te llevaba por todos ellos. Estos países tenían una zona compuesta por varias pantallas con videos y paneles explicativos o con fotos de sus maravillas naturales. Asimismo tenían tienda y sello. Destacar que solo faltaba Chile, que en Colombia daban café, cada cierto tiempo había una actuación musical en un escenario central y que el video de Argentina vale la pena ver.

Paises Bajos: el país de Robben, Ruud y Sneijder tenía un curioso cine cuya pantalla llegaba hasta nuestros pies. Si normalmente las pantallas se amplían hacia el techo, los oranges reinventaron las pantallas para la capital zaragozana.

Qatar, Arabia Saudí y Yemen: en la zona llamada Oasis tenemos estos tres pabellones, países ricos por el oro negro que nos mostraban sus costumbres, palacios y costumbres. En Qatar hay una haima para hacerse fotos en ella (si te quedas descansando, te viene un moro a echarte). Yemen fue el más decepcionante de los tres, puesto que eran como un puñado de chiringuitos los cuales todos vendían lo mismo, lo único destacable, un puesto en el que escribían tu nombre en letras árabes.

Aquarium: probablemente el mejor pabellón de la expo. Solo se puede visitar mediante fast pass, y realmente vale la pena. Se trata de un recorrido de unos 45-60 minutos que nos lleva por los ríos más importantes de cada continente exponiendo las especies más características de los mismos. El amazonas con sus caimanes y serpientes y el Nilo con sus cocodrilos son los más espectaculares y quizá dejen al anfitrión, el Ebro, un poco en evidencia, puesto que quitando las nutrias, el resto, es más bien normalillo, también puede ser porque es lo que tenemos más visto. Entre otras especies de la muestra se encuentran las pirañas y las tortugas con cuello de serpiente.




Agua compartida:
otro de los pabellones temáticos, que…, joder, como estoy hoy, tengo demasiadas cosas en la cabeza estos días. Bueno, recuerdo que en la zona superior del pabellón teníamos un jardín y… mejor no me invento nada y lo dejamos así, jeje.

España: el país anfitrión, uno de los pabellones que más destaca por su arquitectura y también otro de los de más difícil acceso. Está dividido en cinco zonas, la mejor sin duda la primera, con una proyección en un cine, este sí, con la pantalla en el techo. No os adelanto el contenido porque vale la pena. El resto del pabellón, todo relacionado con el consumo de agua y el tratamiento de la misma con información comparativa a lo largo de los años y con otros países. Información sobre todas las cuencas fluviales del estado en la segunda zona. Más adelante, podemos ver más exposición con el desarrollo sostenible como telón de fondo. Tras bajar unas escaleras (las de subida llevan al restaurante) llegamos a la última zona y a la tienda para finalizar el recorrido.

Tras salir de estos últimos pabellones nos dirigimos a la rivera del Ebro para presenciar el espectáculo del Iceberg. Os recomiendo ir con tiempo, puesto que se llena la zona de gradas y luego a no ser que torees a la pobre voluntaria, no entras. Destacar que la gente está sin civilizar y trata mal a los pobres voluntarios que solo están ahí sin cobrar y para el bien común. A lo que íbamos, el espectáculo, vale la pena, da que pensar y como es de noche, se agradece dejar de vista al sol que nos ha castigado a lo largo de la jornada.

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