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Yo soy el fénix
La bestia enjaulada...
Acerca de
Insegura, pragmática, rara, friki, diferente, inteligente, valiente y divertida... Eso es lo que soy, aunque supongo que lo que de verdad me define es la fuerza que poseo. Soy una superviviente y no me avergüenzo de decirlo.
Sindicación
 
Grandes familias
Qué bonito es tener familia...

¿Lo es? ¿Es tan estupendo crecer en familia y heredar todos y cada uno de los traumas y disfunciones de tus padres?
O peor. Compartirlos y consentirlos.

No puedo con ello.
Supongo que cada uno a su familia la mira a través del cristal del amor y la costumbre. Convivir con aquellos que te han concebido hace que acabes perdonando todos y cada uno de sus desprópositos, por muy irracionales que sean.

No puedo entender esa clase de padres que, cuando se dan cuenta de que su vida es una mierda, decidan vivir la de sus hijos aunque estos ya tengan mucho pelo donde tienen que tenerlo... Vervigracia: estando todo el día en su casa, tomando decisiones por ellos, metiéndose hasta en la sopa y como no, creyéndose dueños y señores de su vida...

Quizá yo soy demasiado fría, no sé.
Es cierto que no he tenido una vida familiar ni fácil ni del todo normal, pero intento ver las cosas con objetividad. Me considero una tía independiente, excesivamente quizá, pero no creo que eso sea un defecto.
Considero que es normal que durante mucho tiempo uno se sienta vulnerable y seguro, dependiente de sus padres, sabiendo que da igual si no se atreve a algo o si las cosas no le van bien, porque ahí están sus progenitores, poniendo el suave colchón de la seguridad bajo sus pies, protegiendo, cuidando, ayudando...
Pero por muchos complejos infantiles que uno tenga o por muy duro que sea a veces madurar, creo que llega un momento en la vida de todos en que lo necesitas. Es más, incluso el cuerpo te lo pide.
- Poder fumar cuando te dé la gana.
- Poder estar en bragas en tu casa si te apetece.
- Llegar agotada de trabajar, comer y no recoger la mesa hasta la noche, si te da la gana...
- No tener que dar explicaciones de dónde vas ni con quien, ni a qué hora llegas, ni por qué, ni quienes son tus amigos...
- Tener dinero, gastarlo y no dar explicaciones a nadie de en qué te lo gastas, si llegas o no a fin de mes...

En fin, la lista podría ser interminable.
Todas esas pequeñas y deliciosas cosas que implican ser una persona adulta e independiente.
Que sí, que ser hijo emocional-económico-dependiente es muy cómodo en muchos sentidos, pero con una edad... ya las ventajas de pasar de tus padres son muchas más...

Que digo yo. Porque con mi experiencia veo que a la gente le resulta más cómodo no madurar y pasarse la vida escondiendo los ceniceros e inventando excusas que darle a papá (como irte de barbacoa en pleno diciembre) para que no venga este fin de semana, porque la realidad es que no quieres que venga a casa porque no te apetece...

Claro, todo esto se complica cuando el hijo/a en cuestión no está solo. Cuando hay una pareja que no tolera las incongruencias familiares descritas y acaba perdiendo la paciencia.
Mi experiencia es que cuando la familia se mete demasiado en una pareja, la pareja acaba cada uno por su lado. Y cuando digo "mi experiencia" es porque ya me conozco la historia en primera persona.
Siempre acabo pensando que tengo un problema, que quizá es que yo me agobio enseguida y que tal vez debería trabajar mi paciencia en ese sentido, pero me considero una persona madura y no tolero la inmadurez en las personas de mi entorno, por lo menos no más de lo necesario...
No