Incompatibilidades domésticas
Hoy he sufrido un deceso importante en mi vida. Sí, se puede decir que estoy de luto provisional...
Mi vibrador ha muerto.
Se da la circunstancia que soy aficionada a los juguetitos eróticos. Desde hace poco, lo admito.
Como una de tantas "hijas de la Sección Femenina", mi educación sexual en el ámbito familiar no es que fuera escasa... era inexistente, nula.
No voy a entrar en detalles sobre lo que ha sido mi vida sexual ni sus comienzos. Sólo puedo decir que durante muchos años fue un tabú, algo que me hacía sentir pudor o incluso vergüenza (aún me pongo roja cuando mi pareja habla de sexo abiertamente con sus padres en las comidas del domingo, y ya me jode la tontería...).
Afortunadamente soy una mujer moderna, "deseosa" de aprender, de conocer, de disfrutar, etc...
Una persona me aconsejó visitar una conocida sex shop madrileña: "Los placeres de Lola". Podeis visitar su tienda virtual aquí, pero yo aconsejo ir a la tienda y toquetear a gusto los juguetitos que tienen alli. Es una gozada de local. Tiene hasta un pequeño café para sentarte a charlar y decidir qué es lo que más te gusta.
Cuando llegué estaba muy cortada, pero es una sex shop diferente, dirigida por mujeres hacia mujeres. Predomina la importancia de nuestro placer, y quizás por eso tiene tanto éxito, por ser pionera.
En esa deliciosa visita me compré un masajeador precioso, lila y blanco, super femenino y super coqueto.
Al principio desconfié, pero he ido dando buena cuenta de él y al final nos hemos hecho muy buenos amigos. Tanto, que ya no me preocupa si mi pareja tiene sueño en días laborales. Ya me las apaño yo muy bien sola, gracias.
El triste acontecimiento ha sucedido esta mañana (supongo).
Igual que gusto del buen sexo, también adoro a todos los seres vivos.
Tengo un perrito, pequeño, juguetón, divertido, gracioso, cariñoso y muy trasto.Y esta mañana parece que ha decidido que su juguete para hoy sería esa cosita morada que mamá se deja siempre debajo de la almohada.
Que mal me ha sentado, madre de diós... A poco lo muelo a palos cuando he visto mi juguetito todo mordisqueado, que penita...
En fin, ahora es mas rugoso (o_O!!), sigue funcionando (a Dios gracias) y podré usarlo hasta que pueda comprar otro, pero que me ha jodido en el alma, y nunca mejor dicho... También.
Mi vibrador ha muerto.
Se da la circunstancia que soy aficionada a los juguetitos eróticos. Desde hace poco, lo admito.
Como una de tantas "hijas de la Sección Femenina", mi educación sexual en el ámbito familiar no es que fuera escasa... era inexistente, nula.
No voy a entrar en detalles sobre lo que ha sido mi vida sexual ni sus comienzos. Sólo puedo decir que durante muchos años fue un tabú, algo que me hacía sentir pudor o incluso vergüenza (aún me pongo roja cuando mi pareja habla de sexo abiertamente con sus padres en las comidas del domingo, y ya me jode la tontería...).
Afortunadamente soy una mujer moderna, "deseosa" de aprender, de conocer, de disfrutar, etc...
Una persona me aconsejó visitar una conocida sex shop madrileña: "Los placeres de Lola". Podeis visitar su tienda virtual aquí, pero yo aconsejo ir a la tienda y toquetear a gusto los juguetitos que tienen alli. Es una gozada de local. Tiene hasta un pequeño café para sentarte a charlar y decidir qué es lo que más te gusta.
Cuando llegué estaba muy cortada, pero es una sex shop diferente, dirigida por mujeres hacia mujeres. Predomina la importancia de nuestro placer, y quizás por eso tiene tanto éxito, por ser pionera.
En esa deliciosa visita me compré un masajeador precioso, lila y blanco, super femenino y super coqueto.
Al principio desconfié, pero he ido dando buena cuenta de él y al final nos hemos hecho muy buenos amigos. Tanto, que ya no me preocupa si mi pareja tiene sueño en días laborales. Ya me las apaño yo muy bien sola, gracias.
El triste acontecimiento ha sucedido esta mañana (supongo).
Igual que gusto del buen sexo, también adoro a todos los seres vivos.
Tengo un perrito, pequeño, juguetón, divertido, gracioso, cariñoso y muy trasto.Y esta mañana parece que ha decidido que su juguete para hoy sería esa cosita morada que mamá se deja siempre debajo de la almohada.
Que mal me ha sentado, madre de diós... A poco lo muelo a palos cuando he visto mi juguetito todo mordisqueado, que penita...
En fin, ahora es mas rugoso (o_O!!), sigue funcionando (a Dios gracias) y podré usarlo hasta que pueda comprar otro, pero que me ha jodido en el alma, y nunca mejor dicho... También.





