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Y por que no contar...
Intentas realizar algo grande,sin darte cuenta de que la vida se compone de pequeñas cosas
Acerca de
Yo. Mi vida, mis pensamientos y mis sentimientos. Y como no, cualquier otra cosa que quiera recordar para siempre. Los que me habeis visitado:
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Y si las cosas fueran diferentes...
Por qué las cosas nunca salen como esperamos?? Tenia planes hechos. Me gusta pensar lo que voy a hacer en próximos días aunque luego en el último momento todo cambie... y como no... todo cambia. Sí, hay veces que esos cambios son para mejor, ya lo habéis dicho vosotros, pero... ¿y cuando no sabes si el cambio ha sido bueno o malo? ¿Cuando te sientes responsable de ese cambio y crees que has podido fastidiar a dos personas que, de diferentes formas, te importan? Entonces es difícil aceptar que las cosas no salgan como esperabas... y en el fondo sabes que has tomado la mejor decisión posible... o no? Es todo muy complicado, aunque también es cierto (como me dijo un amigo hace un par de días) que las cosas no son complicadas, las complicamos nosotros...

Bueno, perdonad este post, pero es que necesitaba desahogarme... aunque igual ha quedado un poco lioso...

Un besito a todos y Feliz Navidad. El domingo después de comer me voy una semanita a esquiar, así que ya es muy probable que no vuelva a actualizar hasta después de fin de año...
 
Cambio de Planes
Si tuviese que definir en tres palabras mi fin de semana lo llamaría así: Cambio de Planes. Tenía varias cosas preparadas para el fin de semana y creo que ninguna de ellas ha salido como esperaba.
Empezando por el sábado. Como todos los sábados me tocaba trabajar un rato por la mañana. Pues me escapé un poco antes de la hora para poder ir con mi hermana a encargar algunos regalitos a los Reyes Magos. No triunfamos. No encontrábamos aquello que buscábamos y... no se lo pudimos encargar. Después yo había quedado con mi tía para seguir encargando regalitos a los Reyes Magos, esta vez para mis primitos. Y... tampoco triunfamos. Tardamos en hacer los encargos algo más de una hora de lo esperado. Como consecuencia, llegué tarde a tomar café con Lav. Le había prometido ese café, pero al final sólo tuvimos una media hora de charla sentados en un banco, como en los viejos tiempos. Aun tenía que cambiar de ciudad para ver a dos personas a las que tenía ganas de conocer. Llegué. Tarde, pero llegué. Siento mucho no haber tenido más tiempo y sólo pude estar con ell@s lo que nos duró el café. Pero que sepáis, amb@s, que lo pasé muy bien con vosotr@s y que me alegro mucho de haberos conocido (en persona). Un beso fuerte fuerte a cada un@.
Como ya todo iba tarde... tarde siguió la cosa... pues tenía que volver a casa, arreglarme y volver a la gran ciudad: Cena con las compañeras de universidad. Suelo ser puntual, os lo prometo. Menos el sábado. Pasé el trayecto en tren disculpándome con mi amiga por hacerla llegar tarde. Las demás llevaban una hora esperándonos cuando llegamos, pero... no se enfadaron (o lo disimularon muy bien... jeje). Nos faltó gente. Hubo quién discutió con el “novio”, a quien le duraba la resaca de la noche anterior, quien (simplemente) decidió no venir y quien tuvo invitados en su casa... Pero los que estuvimos... estuvimos bien. Al final la noche que se esperaba de juerga total no fue tal. Nos limitamos a contarnos unas a otras cómo nos iban las cosas, lo que estamos haciendo ahora y lo que haremos en un futuro. Así que, después de cenar... cada muchuelo a su olivo, como suele decirse, y a dormir. Y yo que esperaba comer churros para desayunar... jejeje (quedan bajo promesa para otra...).
Y ya pasamos al domingo. Esperaba levantarme tarde, ya que se suponía que me acostaría tarde... pero... no. Mi amiga tenía que volver a su casa y a las 10 ya estábamos despiertas. La acompañé al tren y me puse a colocar los adornos navideños de la casa. Tras dificultades varias por culpa del río (porque el Belén de mi casa lleva agua de verdad... bueno, otros años, que éste no ha podido ser) terminé de montar todo a media tarde, así que ya, a esas horas... siendo domingo... Total, que nos quedamos solitos en casa Caramelo y yo y.. el resto... por cuenta de vuestra imaginación... jejeje

 
AMIGOS
Hoy voy a escribir sobre los AMIGOS. Sí, esos amigos con mayúsculas. Esos que sabes que Siempre van a estar ahí pase lo que pase. Sí, esos que escasean. Sí, esos que apenas se encuentran... Y hoy quiero hablar de ellos porque yo tengo la suerte de haber encontrado un par de ellos, una en proyecto y... vosotr@s!!

Bueno, ahora en serio. Me remonto a mi época de parvulitos (unos 3 años). La verdad es que no recuerdo mucho de aquello, sólo que mi vecinita lloraba todos los días en el cole mientras que fuera de él parecía muy muy fuerte, que yo lloraba todos los días en casa mientras que en el cole parecía muy muy fuerte, que pintaba tulipanes de colores (me castigaron pq me equivoqué en uno y mis compañeros de mesa me quitaron la goma de borrar, así que mezclé los colores, me regañaron y me puse a llorar de la impotencia: no me hacía caso la profe, pero la culpa de la mezcla era de mis compis que no me dejaban borrar!! (es un trauma) ;-p). Y, por último, recuerdo un día que cuando yo entraba al cole vi por delante de mi a uno de mis compañeros y pensé: “¡qué guapo!” ;.p

Bueno, pues aquél chico del que no recuerdo nada hasta años posteriores se convirtió en mi mejor amigo. Ya he hablado de él en otro post le llamé Lav y así le seguiré llamando. A día de hoy es el único que sabe de la existencia de un blog donde expreso mis pensamientos/sentimientos, pero como me conoce de sobra ni siquiera me ha preguntado dónde está, ni cual es mi pseudónimo... nada de nada. Y es que hubo un tiempo en el que pasábamos horas y horas hablando (yo más que él, por supuesto). Éramos inseparables hasta el punto de que en mi casa estaban convencidos de que acabaría con él, pero... ¿cómo salir con una persona a la que quieres como si fuese tu hermano? No, claro que yo no podía ni plantearme esa posibilidad. Él se la planteó hace muchos años ya (jo, parece q soy vieja, pero no, es q éramos unos crios). Yo no podía creer lo que me estaba diciendo, a mí y a mi vecina, porque no es que se estuviese declarando, no, sólo nos estaba informando de que había una persona que le gustaba y esa persona... era yo... Yo me enfadé mucho, era como no poderme creer que me hiciese eso mi mejor amigo. No sé, era algo raro lo q pasaba... El caso es que aquello pasó, él se enamoró de otra y me contaba lo que sentía por ella y cómo se sentía con sus rechazos. Ella no se portó nada bien con él y yo le escuchaba con todo lo que me quería contar, intentaba ayudarle hasta donde él se dejaba. Yo también “estaba por un chico” que no me hacía caso. Os podéis reir cuando leais que unas amigas y yo alguna vez nos sentamos en alguna plaza y cantábamos aquellas canciones de Laura Paussini (Marco se ha machado para no volver... o Se fue se fue...) o aquellas de Camela (sí habéis leído bien, Camela) de “No me hace caso y yo me muero por su amor...” jeje qué tiempos. Y lo que sufríamos con nuestros desamores!!
Total, que la cosa llegaba a tal punto que en pleno invierno nos podíamos quedar horas y horas sentados en el parque hablando. Nuestros secretos eran comunes. Todo lo q yo sabía lo sabía él también (sólo él) y casi todo lo que él sabía lo sabía yo también. Podíamos saber lo que pensábamos o lo que sentíamos sólo con mirarnos. Y... que yo recuerde sólo le engañé una vez, pero... esa vez me lo curré bien.
Fue al único al que le hablé de mi relación prohibida, fue aquel que al enterarse tuvo que ir a beber agua y fue aquel a quien en una de las veces que intenté dejar aquella relación le dije que se acabaría para siempre, pero... duró un par de años más... un par de años que le tuve engañado. Ya no nos veíamos tan a menudo y fue fácil no decirle la verdad. Hasta que un día le acompañé a su facultad a echar la matrícula. Y allí le dije que había crecido tres años en un solo mes. Que había conseguido acabar con aquella relación para siempre y que ahora veía las cosas de otra forma.
No se si se enfadó, de lo que estoy segura es de que me comprendió, o, al menos, lo intentó.
Ahora... ahora hace meses que no le veo. Le echo muchíiiiiiisimo de menos. Y espero que él a mí también, porque aquel tiempo cuando estábamos siempre juntos fue... genial!! Sin embargo, ambos sabemos que nos seguimos teniendo el uno al otro, aunque yo lo dude de vez en cuando debido a la distancia... pero para que no lo olvide nunca este mes de septiembre me escribió una carta. Venía sin remite, pero nada más verla supe que era suya, aquella letra.... era inconfundible... La abrí nerviosa y... comencé a leerla en silencio. Las lágrimas resbalaban por mis mejillas recordando aquellos días al leer aquellas palabras, aquellas palabras llenas de melancolía y de emoción en la que me daba las gracias por haber estado y seguir estando ahí. Y... este fin de semana espero poder tomarme un café con él, por fin, después de tanto tiempo...


Y como me ha quedado un poco largo, con el resto de mis AMIGOS seguiré otro dia...
 
Busqueda de trabajo
Llevo un par de días metida en páginas del tipo Laboris o Infojobs, sí, esas de buscar empleo y... ¡¡Esto es una locura!! Hay ofertas a miles y en casi todas piden: idiomas (odio el inglés, es q no puedo, no puedo) o programas informáticos de los q no he oido hablar nunca (bueno, de algunos he odio hablar, pero... ya, vamos q no los he visto en la vida...). En otras te ponen sueldos de risa, de esos que piensas que se han debido equivocar al ponerlo... hasta que te llaman y te dicen que el sueldo es entre 500-700€ brutos al mes por una jornada de L a V de 8 horas al día (os juro q es cierto). Claro, que con este sueldo tendré que ir olvidando lo del piso, lo del coche y... el tlf, el salir... porq tu me dirás que haces con ese sueldo!!
Y ya, lo más de lo más es cuando para estar en una oficina te ponen “preferiblemente varón” y... digo yo, ¿¿por qué??. Sí, supongo que como dijo Mali en un post (Machismo, que jartura) “es que la mujer luego se embaraza”... Me quedo sin comentarios, todo lo q yo pueda decir aquí ya lo dijo ella...

Pasando del momento “mando CV” llega el momento “te llaman”. Pues bueno, a mí hoy me han llamado de una empresa para darme las gracias por haberme interesado en su oferta y para decirme que ya tienen a otra persona, pero que me tendrán en cuenta para la próxima vez. Y... claro, yo tan ilusionada porque me habian llamado... hasta que me dicen que sí, que pa otra... Q si, que por una parte es todo un detalle que hayan llamado, pero... es q no se puede jugar así con la gente (lease en tono medio de coña) Vamos que yo ahí tan ilusionada porque me habían llamado tan rápido... y.... pa qué? Pos... pa ná. Así que aquí sigo, en busca y captura del trabajo de mi vida (jeje) Así q si a alguien le sobra un curro... que me avise, vale??
 
Inteso Fin de Semana
Este último fin de semana empezó para mí el sábado a las 13 h., cuando salí de trabajar. Ya estaba Caramelo y su familia esperándome y me tocó hacer de guía turística. Tras el intento de coger el metro (la cola para comprar los tickets era enorme pq se habían estropeado las máquinas) decidimos andar. Y... yo, que creía que esta gente (en sentido cariñoso, por supuesto) no iba a querer andar mucho, pues que me había puesto taconcitos, no altos... pero si finos, así que empezamos a andar a la 13.30 y llegamos a casa a eso de las 19.30, por lo que mis pies estaban ligeramente perjudicados, porque el único rato que tomamos algo fue en un par de sitios que pasamos a tomar unas tapitas. Pero bueno, como somos jóvenes (no hay dolor, no hay dolor) descansamos un ratillo y salimos por mi ciudad a cenar. Y, claro, a tomar algo... Y como lo peor de aquí es que de un sitio a otro tienes que darte un paseito... pues ahí que estaba yo, con mis otros taconcitos, estos más altos, claro, que ya era de noche... y hecha polvo!! No nos fuimos muy tarde a dormir, pero como querían ver cosas y cosas... pues a las 11 ya estaba en pie porque me llamarían de un momento a otro. Y... justo, antes de terminar de desayunar ellos ya estaban en el bar de debajo de mi casa, así que me arreglé (esta vez con mis botas de senderismo) y... a la calle otra vez. A tomar algo, a ver mi ciudad, a comer, y a llevarlos al teatro, a recogerlos... y a cenar. Vamos, que después de este fin de semana voy a tener que presentarme en casa como: “Hola mamá, soy tu hija, sí, esa que últimamente sólo viene a dormir a horas intempestivas y a las pocas horas vuelve a desaparecer de aquí”.
Así que, en resumen: me he pateado la ciudad con gente majísima y con un tiempo estupendo, he descubierto un par de bares en los que se come genial y tengo un viaje pendiente al norte con casa gratis, ¿¿se puede pedir algo más?? (absténgase de pedir piso, coche, chalet en la playa, etc, etc, etc... jejeje)
 
Estoy cansada...
Sí, estoy cansada de muchas cosas, pero una de ellas es de estar sola... Creía que no me iba a afectar tanto estar sola en la oficina, pero... es que ni siquiera suena el teléfono!! No tengo nada que hacer durante las ocho horas que estoy en la oficina excepto estar sentada en una silla y buscar cosas por internet. Al cabo de los días el tema empieza a cansar, sobre todo porque no tienes a nadie con quien hablar. Te conectas al messenger, pero la gente trabaja y los que están conectados realmente no están ociosos y yo, aquí, mientras tanto me aburro como una ostra. Ya he empezado a mandar CV en busca de otra cosa, pero al cabo de unas horas mirando ofertas por internet, el tema cansa. Y para colmo ayer me fui a un balneario. Me habían regalado un circuito de 3 horas. Sí, de allí iba a salir muuuuy relajada, sí, si hubiese sido capaz de entrar. Porque no conseguí que nadie me acompañase y yo estoy cansada de estar todo el día sola y allí todo el mundo iba acompañado, así que después de aparcar (que tampoco fue muy fácil) y esperar 10 minutos en la cola decidí que me iba, que cuando vaya quiero aprovecharlo bien y ayer no lo iba a disfrutar. No quería pasarme 3 horas sola rodeada de gente. No.
 
Sr. Mentiroso cumpulsivo y su Esposa
Os dejé una historia pendiente y creo que es la hora de continuarla, no? Os estaba contando que Caramelo estuvo trabajando en una empresa pero que acabó harto de sus compañeros, entre ellos del Señor Mentiroso Compulsivo (Sr. M) y su Esposa (E). Pues allá va:
Resulta que cuando Caramelo empezó en esa empresa conoció al Sr. M, persona a quien ya conocía de vista de cuando el tiempo de instituto, pues su Esposa iba con Caramelo a clase. Total, que un día decidimos quedar los cuatro a cenar. Fueron majísimos, muy muy simpáticos y muy muy atentos. Y empezamos a quedar casi todos los fines de semana durante varios meses. El problema vino un tiempo después. El padre de ella creo que se puso malo y la llamé durante varios días para ver que tal estaba. Ella no me cogía el teléfono: “bueno, no le apetecerá hablar” pensé yo, y no le di más importancia, hasta que un día dio a entender que yo no la había llamado ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿ QUÉEEEEEEEE???????????. Y como de vez en cuando soy un poco tonta pues lo dejé pasar para no crear polémica.
Por otra parte, los amigos de ellos no eran tal, sino que eran amigos de ella con los que salían cuando ella quería. Por mí, cada uno lo que haga lo que quiera, menos cuando me tocan las narices, claro, porque todo su afán era que hiciésemos los planes del fin de semana ella y yo solas para que nuestros chicos aceptasen como perrillos falderos, en plan... “vamos a cenar a tal sitio y luego vamos no se donde y hacemos no se que!!!!???” A lo que yo contestaba “por mí vale, pero ahora te llamo, que lo consulto con Caramelo a ver si le apetece el plan” y ella... “¿qué más da? Lo decidimos nosotras y si a ellos no les gusta pues que se aguanten!!”. Y... vamos a ver, que digo yo que si tienes una pareja será para contar con ella, no? Bueno, pues como yo no hacia las cosas como ella quería pues... las cosas empezaron a estropearse un poco. Y, claro, lo peor vino cuando llegó el buen tiempo, que a mí me sobran unos kilos, pero a ella... bastantes más y su Esposo... pues... que se fijaba más en mí que en ella y... claro, como que eso no era agradable para nadie... Total, que no se por qué seguíamos aguantando salir con ellos, supongo que porque al fin y al cabo nos lo pasábamos bien, quitando alguna salvedad que otra...
Las últimas cosas que nos cansó:
1. un sábado que Caramelo y él salieron súper tarde de trabajar, el Sr. M y su E decidieron que fuésemos los 4 a cenar a un brasileño al que íbamos de vez en cuando, pero a mi no me apetecía mucho y a Caramelo... menos. Llamada de E a Kelpyie: “Tía, veniros porque a Caramelo le apetece, pero como tú has dicho que no... pues, claro, no venís, pero él le acaba de decir a Sr. M que sí quiere ir...” Total, que Kelpyie queda con ellos para cenar en el brasileño por complacer a su chico. Claro, que cuando llamo a Caramelo y le digo la hora y el sitio en el que hemos quedado y la conversación que acabo de tener con E, nos quedamos los dos de piedra y con un mosqueo de la hostia.
Solución de Kelpyie: “No vamos”
Solución de Caramelo: “Vamos y les decimos que con nosotros no se juega”
¿Quién ganó? Pues sí, ganó Caramelo. Llegamos con no muy buena cara (la mía peor, todo hay que decirlo) y después de decirles que no nos había parecido bien, al final, nos invitan a cenar. ¡¡¡¡Si lo llego a saber me tomo unas cuantas caipiriñas más!!!!
2. Todavía hay más: Caramelo, que es muy sociable, se llevaba bien con las chicas de su empresa y le contaban cotilleos. Bueno, pues un día a Caramelo le dio por contarle uno de éstos al Sr. M (porque se suponía que eran amigos...) y éste va y se lo cuenta a un tercero, pero el tercero no se lo cree y... ¿¿¿qué le dice el Sr. M al tercero para que se lo crea...???
-Me lo ha dicho Caramelo
-Y él que sabe?
-Pues... que se lleva muy muy bien (sonrisa picarona) con XX (chica de la empresa)

Y, vamos, que yo me quedé con unas ganas de romperle los dientes...!!!!!!!!!!!! Vamos, menos mal que era mentira (o eso quiero creer así que, por favor, que nadie me diga lo contrario) que si no...

Después de aquello Kelpyie sí se negó a salir con ellos. Ya había caído la gota que colmaba el vaso y... vamos, que el vaso ya estaba muyyy desbordado.

Y esta es la historia de la pareja de Mentirosos Compulsivos, que algunas cosillas se me han quedado, pero lo importante está dicho y... tampoco hay que aburrir al personal... que luego no dejan comentarios, con lo que a mí me gustan...!!!! jeje

Bueno, un besito a tod@s y que MUCHAS GRACIAS por seguir ahí.
 
Ayer...
Ayer volví a salir con mis compañeras de la universidad. No acostumbro a salir los jueves, pero ayer era el cumpleaños de una de ellas y fuimos al bar de un familiar suyo a tomar algo. Lo pasé muy bien. Había un concierto de música celta. Aquí os dejo un par de fotos, no salen muy bien... pero algo es algo...

Los miembros del grupo no creo que pasasen de los 23 años, creo que las letras eran suyas (de las canciones que no eran sólo instrumentales) y tocaban muy bien. Además, creo que conocían a casi toda la gente que había en el bar, así que se les veía muy sueltos...
Nosotras no paramos de reírnos y de hacer planes para vernos más a menudo. De momento tendré que hacer malabarismos para ir el miércoles del puente con ellas a comer. Todas trabajan casi por el mismo sitio, menos yo, pero ellas tienen una hora de comida y yo dos, así que... me retaron y las reté y a no ser que ese día no tenga coche (es compartido en casa), iré. Además, quedamos para hacer la típica cena de Navidad. Este año Caramelo no vendrá con nosotras porque coincide con su cena de empresa... aunque no creo que le moleste porque ayer no quiso venirse, el sábado pasado tampoco quiso pasarse porque salió muy tarde de trabajar... vamos, que últimamente a mí me apetece “salir, beber, el rollo de siempre...” (no se si alguien conocerá esa canción, no se ni de quién es, pero la cantábamos con 15 años...) y a él le apetece salir de currar, llegar a casa, sentarse en el sofá y... ver la tele. El viernes... alquilar una película y a dormir. El sábado... cena con una o dos parejas más y a dormir, y el domingo... como mucho, cine, claro está, después del fútbol... Y yo ya me estoy cansando de esto. Porque yo tampoco soy de salir hasta las 7 de la mañana, pero de vez en cuando sí me gusta tomar unas copas, bailar... o como últimamente hago con éstas, con mi gente: cantar las canciones que más nos gustan dando saltos y dejándonos la voz en ellas, como cuando tenía 15 años...
 
Vida Laboral
Ayer hablando con Caramelo sobre su trabajo y sus posibilidades de promoción llegamos a la conclusión de que hay una ligera posibilidad de que le propongan marcharse a unos 600 km de mi ciudad. Podría ser temporal, pero el tiempo mínimo que tendría que estar allí sería uno o dos años. Claro, todo depende de las condiciones que le ofrezcan, porque me dijo claramente que si yo no voy con él, no se iría y que una de las exigencias que él pondría es que me dieran trabajo en su misma empresa para por lo menos tener las cosas algo aseguradas y poder meternos en la letra de un piso, porque según están las cosas...
Hace poco también lo estuvimos hablando. Por una parte me gusta la idea. Hay veces en las que desearía irme lejos de aquí. Pero por otra parte... eso de rehacer tu vida casi al completo... dejar a tu familia, a tus amig@s... Y sólo poder volver en puentes y vacaciones... me da un poco de miedo.
Supongo que como pasa siempre al final todo esto será sólo hablar por hablar y no le ofrecerán ese puesto, pero... hay queda la duda...

Por mi parte, se puede decir que aún no he salido al mercado laboral porque entré en una empresa hace año y medio casi por obligación y las circunstancias no me han dejado salir de aquí aún, pero esta situación termina con el nuevo año. El día 23 de diciembre de 2005 será mi último día de trabajo aquí, así que voy a empezar a echar CV por ahí como loca para tener un trabajillo en enero. ¿Y si no encuentro? Pues estoy pensando que si para finales de diciembre no tengo nada pendiente para enero... pues que me voy un mesecito a Irlanda, a aprender el inglés ese tan famoso y tan horrible para mí, porque es que lo odio... y no hay forma de que recuerde el vocabulario más simple... y lo peor, es que para los trabajos a los que quiero acceder, lo necesito. Total, que ya he estado mirando precios y he decidido que me iría con una familia que me acogiese, y luego iría a clases por las mañanas y, a ser posible, me buscaría un trabajillo (ya sea Mc Donalds o limpiando habitaciones de hotel...) y... creo que como de costumbre me estoy pareciendo a la Lechera del cuento que al final el cántaro de leche se le hizo añicos...