RESPUESTAS
No entiendo cómo podemos ser tan... ¿tontos?. Nos cuesta aprender de los errores, sobre todo cuando éstos se producen en las relaciones entre semejantes. Al menos a mí me pasa.
Me podéis llamar ingenua (creo que lo soy), o tonta (es probable que también lo sea...), pero yo... es que no aprendo y siempre espero más y más de la gente. El otro día le escribí un mail a mi amigo Internacional. Le contaba cómo me van las cosas, le preguntaba por su vida... como hace tanto tiempo que no nos vemos... Y esperaba que me contestaría pronto. Ha pasado una semana y... que ha pasado... nada. A mi bandeja de entrada no ha llegado nada suyo...
Y eso por poner un ejemplo, por no habla de cuando le escribes un sms a alguien que te importa y no te responde... porque digo yo que no cuesta tanto responder un sms en un tiempo prudencial, no? Porque hay gente que los responde una semana después de recibirlos y, oye, que cuando te llega la contestación ya no recuerdas ni lo que preguntaste... Y lo peor es que yo con estas cosas me mosqueo, pero a las dos semanas se me ha olvidado, y vuelvo a escribir un sms y espero que esta vez me contesten pronto y... espero... espero... espero... ¡¡y es que no aprendo!!
Me podéis llamar ingenua (creo que lo soy), o tonta (es probable que también lo sea...), pero yo... es que no aprendo y siempre espero más y más de la gente. El otro día le escribí un mail a mi amigo Internacional. Le contaba cómo me van las cosas, le preguntaba por su vida... como hace tanto tiempo que no nos vemos... Y esperaba que me contestaría pronto. Ha pasado una semana y... que ha pasado... nada. A mi bandeja de entrada no ha llegado nada suyo...
Y eso por poner un ejemplo, por no habla de cuando le escribes un sms a alguien que te importa y no te responde... porque digo yo que no cuesta tanto responder un sms en un tiempo prudencial, no? Porque hay gente que los responde una semana después de recibirlos y, oye, que cuando te llega la contestación ya no recuerdas ni lo que preguntaste... Y lo peor es que yo con estas cosas me mosqueo, pero a las dos semanas se me ha olvidado, y vuelvo a escribir un sms y espero que esta vez me contesten pronto y... espero... espero... espero... ¡¡y es que no aprendo!!