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CADA UNO CONJURA EL ABSURDO UNIVERSAL A SU MANERA
...o cómo aguantar la cordura sin caer de rodillas...
Acerca de
Géminis, 27 años. Juego a ser periodista. Enamorada y feliz. Me gusta la música, leer y ver la tele mientras (xXxCensuredxXx) . A menudo no encuentro sentido a las cosas y sueño con el día en que todo cambie y mis ilusiones se hagan realidad.
Sindicación
 
VIVA EL VINO Y LAS MUJERES... MEJOR QUE VIVAN LOS NOVIOS!!!
Ayer estuve de boda. Fue una celebración matrimonial totalmente atípica, con un colega del novio ejerciendo de “cura”, un padrino de doce años que se pilló el pedo a coca-colas, sin corte de tarta y con libertad de movimiento, lejos pues de los agobios “protocolarios” de este tipo de eventos... Como viene siendo habitual ésta que escribe fue la primera en abandonar el cotarro, una vez constatadas tanto la negativa de mis pies a continuar con los tacones como la de mi cuerpo a emborracharse con mariconadas como Malibú con piña... En fin, sufrimiento pedal aparte todo estuvo muy bien, así que sólo queda dar la enhorabuena a los novios y desearles toda la felicidad del mundo para su convivencia en el estado civil recién adquirido...

Haciedo ahora una pequeña reflexión, quería comentar aquí un par de cosillas... La primera, ¿cómo es posible que a estas alturas canciones como ésta sigan despertando el entusiasmo y fervor más absoluto de la gente?

Y la segunda, ¿qué tipo de de mecanismo hace que nuestros cerebros maquinen sobre lo que nos preocupa en cualquier situación? Me explico: a eso del segundo Malibú sonó otro de los clásicos: Puente a Mallorca... El caso es que, feliz y ensimismada como estaba en ese momento, cuando la letra dice eso de “Yo sabría esperar porque el tiempo no me importa, si construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca” me imaginé a Biel planeando este mega-puente a través del Mediterráneo, es más, recreé visualmente la entrada a la capital balear con un enorme casino lleno de máquinas tragaperras y donde el vi-vicepresidente daría la bienvenida a los viajeros rodeado de 400 putas rusas bailando el charleston a su alrededor...

En fin, cosas de las bodas y de los delirios pseudo-etílicos, ¿no?... Casi vale más que nos quedemos con esto:

Viva el vino y las mujeres
y las rosas que calienta nuestro sol.
Viva el vino y las mujeres,
que por algo son regalo del Señor.
Y vivan
los cuatro puntos
cardinales de mi patria.
Que vivan los cuatro juntos,
que forman nuestra bandera
y el escudo de mi España