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Cosas que cuentan los elfos calvos cuando no tienen nada que contar
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He editado esta parte del blog tantas veces que ya no sé qué poner. Si me visitas es porque ya me conoces, y si no me conoces, tampoco te pierdes nada. En cualquier caso, gracias por venir.
Sindicación
 
De vuelta! Y mi pelea con pequeños goblins
Música: "Bitch, Better have my money!"
Peli: "Y si no, nos enfadamos"
Juego: Castlevania: Lament of Inocents
Web: www.popcap.com
Comida: Crema de puerros
Al loro: SinCity
Remember: "Señor Rossi"

Joder, cada vez me cuesta más escribir por aqui. Como ya dije anteriormente, no sé si es que esto de los blogs no ha sido más que el interés por la novedad, o que ahora llevo una vida demasiado tranquila.

Coño, escuchando la radio... acaba de petar el príncipe Raniero! Noticias online "Zidnews". Pues nada, que descanse en paz, que no ha llevado mala vida.

Siguiendo con lo mio.

El lunes, entrenando, me pidió mi profesor de karate que fuese a dar unas clases por él a un colegio en la Ciudad los Angeles. El tenía que atender unos asuntos y no podía ir, así que necesitaba a alguien que le diese las dos clases: a los chavales de 5-8 años, de 16:00 a 17:00, y a los de 10-12 años de 17:00 a 18:00.
Ya me advirtió que eran niños muy indisciplinados, sobre todo los de la segunda hora.
Ya había dado alguna clase a churumbeles en el gimnasio, sobre los que me advirtieron lo mismo, y sin embargo con ellos no tuve más problemas que el típico "Profe, puedo ir a hacer pis..."

En fin, que yo tan alegre, me presento en el colegio. Era la hora de salida y todos los alumnos, padres y algún profesor estaban fuera. Pasando por la puerta, me llama la atención una profesora... ¡Es katty! Mi profesora de Educación Física del colegio. Una mujer muy guapa, que era muy dura pero nos tenía a todos mucho cariño. Conmigo y alguno de mis amigos era algo más especial, ya que siempre le organizabamos las exibiciones y competiciones deportivas del colegio. Le costó reconocerme (imagináos, de un esbelto retoño elfo he pasado a un tipejo de 26 años de metro ochenta y con más entradas que faltas de ortografía tiene Miz). Sin embargo, tras unos segundos de duda, dio un grito de alegría y se me echó al cuello dandome un beso que ni mi abuela cuando la visito. :-) Estaba allí de directora desde hacía unos años. Hablamos un buen rato, pero menos de lo que me hubiese gustado, ya que llegaba tarde a las clases.
Ultimamente estoy muy nostálgico, y me estoy dedicando a recuperar cosas de mi infancia. Hace poco, de hecho, encontré el primer libro que leí, despues de una interminable búsqueda. Pero eso lo contaré otro día. El tema es que ver que mi pasado sigue ahí, que lleva un rumbo distinto pero que de vez en cuando, en algún momento de mi vida se vuelve a juntar con el mío, es gratificante. Ya hablaré de todo esto, es algo que me tiene la cabeza muy ocupada últimamente.

En fin, entro al colegio y me recibe una mujer del APA. Sin poder abrir la boca, me pregunta "¿Vas a dar tú las clases?" "Sí, Félix no puede venir", la respondo. Me dice que la siga y me lleva a una especie de sala multiusos. Fuera, en un descansillo, los niños se están cambiando. Antes de poder decir nada, varios de ellos se me echan encima y me preguntan, con sus estridentes voces "Ya vas a ser tú nuestro profe" "Vas a venir para siempre" "Me llamo Lydia, profe" "Profe, vamos a hacer juegos?". Me los quito de encima como puedo y le pregunto a la mujer del APA que donde me pued cambiar. Me dice "En la misma sala. Cierra la puerta y cuando estés cambiado que pasen". Entro a la sala y una pared entera son unas cristaleras que dan a un patio interior, rodeado por los pasillos del colegio que forman un cuadrado alrededor de éste. Estupendo, a cambiarme delante de madres, profesoras y mujeres de la limpieza.
Me escondo detrás de una columna, como mejor puedo, y me pongo el traje.
Abro la puerta, y entra ese montón de pequeños goblins. Para más suerte, hay una niña nueva. Una chiquita gordita, sudamericana y muy tímida. Tímida pero con las ideas muy claras: Está allí para que la madre pueda estar una hora sin la niña encima (como la mayoría, la verdad). Ella no quiere hacer kárate, y así lo demuestra a lo largo de la clase: No da ni palo.
Cuando están todos dentro, se ponen a correr, saltar, unos se me abrazan, otros vienen a decirme su nombre... les mando hacer una fila para saludar (esto es una especie de preámbulo que se hace en los entrenamientos) y, más o menos ordenadamente, lo hacen. Pero a partir de ahí, el cáos.
Unos niños diciendo que la chica nueva tiene que irse, que no es de esa clase. Les mando calentar, marcando los pasos, y me dicen que quieren marcarlos ellos, que Félix les deja hacerlo en japonés. Pero bueno, al fin y al cabo, calientan. Despues, les pongo a hacer unos juegos. Les digo que a qué quieren jugar y dicen que a "zombi" (casi me parto de risa, llevaba el zombies!!! en el coche y pensé en enseñarles las reglas XD). Bueno, es una especie de corre que te pillo. Juegan, pero como unos no querían, abren la puerta que da al patio y se ponen a coger piedrecitas. Les mando para dentro otra vez, y cuando me doy la vuelta los del zombies se están zurrando por que si "te he pillado" que si "no me has pillado". Mientras tanto, cinco energúmenos, en vez de jugar, están tirando las colchonetas en plan destroyer. Les digo que por qué no juegan y contestan que es que no les gusta. "Vale, pues estáos ahí quietos y calladitos", les contesto.

Los cojones quietos.

A esos les doy por perdidos, ya que al menos no se mueven de la esquina de las colchonetas. Mientras, los del zombi se han vuelto a zurrar y otros niños-goblin se han vuelto a salir al patio.
Todo esto, entre gritos, llantos, "profe puedo hacer pis" y golpes.
Pongo a los del zombi a jugar al pañuelo, que al menos es más ordenado. Se siguen peleando, y a mitad de juego oigo un "profe, Raúl está sangrando" Miro, y veo a un mocoso de unos 4 o 5 años, de los que estaban en las colchonetas, echando sangre por la nariz como un salvaje, y con los dos dedos índice y el karategui manchados. Lo que me faltaba.
Pregunto que ha pasado, y ninguno me dice nada. Conclusión: Se estaba sacando un mocarro y ha encontrado una veta.
Les mando parar a los del pañuelo, bastante enfadado, y les digo que se pongan a hacer katas. Al cinturón más alto, le hago llevar el paso, mientras llevo al niño que sangra a que se limpie.
Qué imagen, cogido de la mano de un mico tamaño kobold lleno de sangre y pálido del susto, limpiandole la nariz y la cara en el baño.
Cuando vuelvo, hay dos haciendo los katas y veinte haciendo el cafre. Me ven entrar y se colocan todos, menos los de las colchonetas. Les mando que se pongan en filas, que vamos a hacer los katas. Viene la nueva, que no ha hecho otra cosa en la hora que rodar como una pelota de un lado para otro (no he visto niña más vaga en mi vida) y me dice que le duele la tripa "Venga, pues sientate ahí con Raúl y pórtate bien". Un niño de unos 5 años va a sentarse. "Eh, tú! A entrenar, Vamos!" "Es que estoy cansado", contesta él tan ricamente. "Vamos, ponte en la fila y a entrenar!" La niña nueva, le dice "Sólo puedes sentarte si te duele la tripa o estás malito" Y en cuestión de 5 segundos, vuelve el mismo niño "Profe, creo que me está subiendo la fiebre".
...
Tendrá morro!

Le puse a entrenar y terminamos la clase más o menos como pudimos. Salí de la manocon el niño que había sangrado, para que la madre no se preocupase. Cuando le vió, no es que se asustase mucho. Le dije lo que pasó y se lo tomó bien. Menos mal.
La segunda hora, que Félix me dijo que era la peor, fue, sin embargo, un remanso de paz. Eran unas 7 niñas y 2 chicos, obedientes y más o menos disciplinados. Se me pasó volando.

Y así, me dieron las seis de la tarde. Otra vez a cambiarme, escondido como podía, y para casa.
Bueno, me pasé por el BlockBuster y alquilé el DMC3. :D

Conclusión de todo esto: Me replanteo lo de dar clases en colegios por las tardes. No soporto a los niños-goblin. Pueden con mi paciencia.

Ahora estoy bien, tengo un buen puesto de Jefe de Administración en la Editorial, un buen horario y un buen sueldo.
Si algún día tengo la necesidad o la inquietud de dar clases, a lo mejor cambio de idea. Pero yo paso de que me amarguen la tarde un puñado de mocosos consentidos.

Antes no eramos así. Ni de coña.

Ea, pues ya está bien por hoy. A ver si mañana me da otra vez por actualizarlo.

Saludos a todos y gracias por vuestro tiempo.
zidair.-
 
Comentario:
Hola ¿como me ago un nick para hablar sobre los grandes Murlocs?
 
Comentario:
Hay que tener mano izquierda con los churumbeles, que son el futuro....

Imaginate yo con casi 100 tios hechos y derechos a mi cargo y a veces se comportan como tus niños. Asi que no te quejes ;-P
 
Comentario:
Es increible como deforman a los niños.
Me parece que tienes suerte y debes aprovecharla, de verdad.
añado que la melancolía es un estado que denota inteligencia. Pero sin pasarse eh?.
Hay que ver como eres eh?
Besos y gracias a tí por todo.
Susy
 
Comentario:
Pues sí. Yo tengo mi opinión expuesta en el blog sobre ese tema, de todas formas, no es muy diplomática, ya aviso.
No sabía que dabas clases de kárate ¿donde?
 
Comentario:
Pues a mi me molan los niños goblin y me lo paso pipa con ellos :D
Cosas de ser un kobold :)
 
Comentario:
La culpa es de los padres, que las visten como putas!!

Ui no, que esto no va aqui...

La verdad es que últimamente los niños crecen muy mal y en gran parte es por eso que dices que así "los padres no tienen que aguantarlos durante una hora".

A veces me pregunto porque hay cierto tipo de gente que tiene hijos. Supongo que son tan dejados para ponerse un condón como para cuidar a sus hijos...
 
Comentario:
Jejejeje... Sólo he conocido una persona capaz de domar a niños goblins. Era el profesor de kárate de mi colegio (y creo que aun lo es) y de un compañero de toda la vida, Carlos Machín. Qué tio...
 
Comentario:
Como que no, que cuente cual es idea de porque la juventud esta tan mal
 
Comentario:
No hay nada que contar, bucci. El lo ha dicho todo con "niños goblins": son hijos de Kano, al que le han inculcado desde su eclosión como hacer que Zid se acuerde del naranja amigote. ;))
 
Comentario:
Cuenta cuenta, que estamos entre amigos...
 
Comentario:
R 1) Exacto. Si quisiesen que hagan deporte, les apuntarían a un gimnasio en condiciones. Pero claro, es mas caro. Mola mas llevarlos al colegio, que pagan 10 euros al mes, y se olvidan de ellos por un rato. El caso más claro: La niña nueva. Yo creo que no sabía ni donde estaba.

R 2) Cierto, los niños sólo piensan en jugar, en entretenerse. No distinguen el recreo de la hora de entrenamiento o de la clase de gimnasia. Sin embargo, hay grados. Te aseguro que los niños del gimnasion hacen, más o menos, kárate.

R 3) A mi, al menos, es la impresión que me da. Yo tengo mis propias ideas de por qué es así, pero me las guardo, ya que no son muy diplomáticas. :)

Saludos!
 
Comentario:
1) Los padres no quieren que los niños hagan deporte. Quieren una niñera lo más barata posible.

2) Los niños sólo quieren entretenimientos solitarios e inmediatos, y no precisamente a las cinco :P. Para que van a correr, esforzarse para conseguir triunfos que ni siquiera desean, pudiendo matar orcos en la play.

3) Nosotros los abuelos cebolletas eramos más disciplinados.
No