El futuro es hoy...

Bueno, este domingo me voy a verlo...
24 horas de viaje para estar a su lado 6 horas y todavia puede pensar que no le quiero??
Espero tener valor suficiente para hablar con el y explicarle que no puedo darle lo que me pide y que eso no significa que no le ame y que no quiera ser suya.
Espero también poder hablarle de mis cosas, de mis necesidades, de lo lejos que lo siento y de lo infeliz que eso me hace sentir.
Y por supuesto!!
Hacer el amor como nunca, sentirlo, acariciarlo, que mis manos y mis labios le digan lo que mis palabras no alcanzan y espero que sepa que estoy alli para el, aunque esa fantasia no se la pueda cumplir.
Estaré pronto de regreso y espero que con las mejores noticias.
Un beso para el amanecer y un abrazo para el final del día
Sumisa?

He comenzado en un blog del cual ya no recuerdo su nombre y he podido pasearme por un mundo de amos y esclavos, ardientes sumisas a la espera ansiosa de una orden, una mirada, un beso, incluso un castigo.
Creí ser sumisa, de hecho estoy confundida todavía.
A los nueve años tenia mi propio cuento de hadas, un hombre fuerte de gran carácter, con una voz capaz de hacerme temblar me secuestraba para hacerme suya y luego (la parte rosa del cuento) sucumbía ante el placer que yo podía darle y dejaba de ser el verdugo para convertirse en el príncipe azul que me amaría siempre.
Luego fui creciendo, ocultando mis fantasías, incluso olvidándome de ellas… Pase al otro extremo de mi vida, fui a la Iglesia (Y vaya que fui!!) Durante mas de 6 años me dedique en cuerpo y alma a ser una católica empedernida, aun me calentaba de mas con un relato e incluso tenia orgasmos deliciosos proporcionados por mis dedos pero luego la culpa me hacia rezar lo suficiente como para sentirme mejor y prometer que no habría próxima vez.
Después crecí…
Mi primera vez pasó como un “trámite” con un compañero de trabajo cuando yo apenas cumplía los 18 años… Después de eso, todo se volvió una cadena... El chico se esfumó, yo comencé una búsqueda del “Algo” que debería ser el sexo.
La primera vez que un chico me llamo puta... uffff sude como condenada y abrí mis piernas hasta el cansancio para sentirlo dentro de mi, volvían a aparecer las fantasías que mantuve oculta, aderezadas con palabras, azotes… y me calentaba a mas no poder.
Sin embargo, solo fue eso... llamarme puta, darme dos nalgadas... y yo sentía que algo faltaba... No podía ser nada más eso!!!
El mundo siguió girando y me involucre en otras relaciones “normales” me hirieron hasta que cree cayo (como decimos aquí) y entonces comencé a disfrutar de involucrarme sin darme, de entregarme sin perderme…
Un día aun en esa búsqueda, Alguien se acercó a mí. Un buen amigo dominante, amante como nadie del bondage me tendió la mano y me educó. Nunca fui suya, sólo somos (aun somos) amigos… Pero fue el quien me enseño por primera vez que la dominación y la sumisión no eran algo exclusivo de mi mente y fue gracias a él que navegue hasta el cansancio, descubriendo en cada palabra que leía el “algo” que tanto había buscado.
Lo mas difícil ahora... conseguir un amo…
El primer candidato le gustaba llamarme a casa y ordenar que me tocara, pero no vivo sola, y a veces con tus padres, tus hermanos, dos perros, una sobrina… resulta como difícil comenzar una maratónica masturbada, pero que debía obedecer… Y entonces comencé a descubrir que no me gusta tanto eso de obedecer... al menos no en las cosas que son difíciles para mí.
Después de unos pocos meses juntos, algunos azotes y algunas rutinas deliciosas se acabó.
La búsqueda continuo y me serví de una pagina de mi ciudad para publicar un anuncio “Busco hombre amante del bondage… Eva”
Y El escribió, en su primer email paladeo y saboreo mi seudónimo “Eva” y plasmo lo que significaba, la pureza de la primera mujer, el carácter indomable de la Perón… Y yo caí rendida ante el hombre que tan maravillosamente tejía sus palabras para dibujarme en concreto un “hola te gustaría que charláramos”
Nos cruzamos de emails durante mas de un mes, más de 700 kilómetros nos separan, me dobla la edad y además debería usar (aunque no lo hace) un anillo en su dedo. No podría ser peor. Pero lo era.
Porque cada email que me escribía reflejaba lo que yo buscaba y aunque estaba aterrada finalmente viaje a verlo (si, yo a el) un 28 de diciembre me vi en sus ojos por primera vez y caí rendida…
Fue como perder mi virginidad de nuevo, entregarme al extremo, desearle, despedirme de él era una tortura, escucharle cada día al teléfono era mi consuelo, mi aire.
Pero las cosas comenzaron a cambiar… Yo me enamoré y el comenzó a pedirme una entrega total “tu no existe” pero yo aun me resisto, porque tiene esposa, hijos, porque algo me debe quedar a mi de mi misma.
Las fantasías al principio una delicia, los juegos una constante de lujuria y dolor.
Hasta hace unos meses cuando me confeso su fantasía mas secreta.
Desea que conquiste a mis hermanas (tengo 2) para él. No voy a extenderme en esta fantasía (no ahora) Pero simplemente me di cuenta que no puedo.
El me reprocha y dice “si me amaras de verdad lo harías” y yo pienso “si me amaras de verdad no me lo pedirías”
Ahora sufro, me cuestiono… Como puedo llamarme sumisa si me rebelo ante las órdenes de mí amo.
No debería yo intentar por encima de todo conseguírselas y confiar en el, en su amor, en sus palabras?
No debería creerle cuando me dice que ellas solo serán accesorios y que yo siempre seré su reina, su princesa, su puta, su amante?
El dice confia en mi… y yo recuerdo todas las heridas que mi hermana me ha causado, y entonces me resisto y eso me ha hecho dudar de mi sumisión, de mi entrega.
He aquí un bosquejo sincero del tipo de relación que deseo:
Cuando imagino mi vida a futuro con él, pienso en las tardes que llegara del trabajo y me encontrara vestida muy sexy, quizás de puta, quizás de colegiala, quizás de enfermera, quizás de sumisa, para someternos a una deliciosa noche de placer, tal vez llamemos a alguien para que nos escuche o activemos la webcam para poder ver a otras parejas y que ellos puedan vernos… O de pronto me encuentra vestida como una putica esperando que él me lleve a la calle y me deje allí para jugar un poco con el exhibicionismo que nos gusta… Hacer el amor en el patio (si es una casa) o en el balcón (si es un apartamento) gemir sin control…
Esa es la vida que imagino, eventualmente (una vez al mes) buscar una chica que comparta con nosotros, quizás dos… Sería ideal si lográramos encontrar al menos una que decida compartir con nosotros esta vida. Pero si no la encontramos, bien podríamos servirnos de esas puticas al menos una vez al mes… y seguir buscando.
Para mi lo primordial es ser suya, no me siento cómoda cuando voy a ser suya solo para buscarle otras chicas… No quiero ser la vía por la que transita para obtener placer, yo misma quiero ser su placer, su clímax, su culminación, su perfección.
Me encantaría que él decidiera como vestirme, que ropa usar, que voy a comer… Pero también quiero mi espacio para esa vida cotidiana que todos llevamos donde solos somos uno mas caminando en el mundo. Si, a pesar de eso quiero sentirlo en la cotidianidad y mis detalles.
De pronto sin ropa interior al trabajar, o tal vez usando ese collar que lleva grabado su nombre y por detrás la frase “siempre tu puta”.
Y que opinan??
Soy sumisa o solo una chica que le gusta que le digan cosas sucias en la cama y le den dos nalgadas?
Avellaneda
Me enamoré de Martin Santomé en una "Tregua" de mi vida.
Me reí con sus locuras y mi piel se erizaba cuando el susurraba "Avellaneda".
Hermosas horas nos acompañamos, hasta que la muerte del amor nos alejó y como Laura yo también partí al encuentro de mi realidad, tan parecida a la suya con aquel calendario en la pared que marcaba el camino del tiempo.
Hoy vivo mi historia, vuelvo a sentirme Avellaneda y amo a mi Martín Santomé pidiendole a Dios "que Dure" y que la muerte, la distancia y la realidad no nos separen...

LAURA AVELLANEDA
"Última noción de Laura"
Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza
usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
pero debo ser floja incitadora de vida
porque me estoy muriendo santomé
usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme
usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo
no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así
usted martín santomé no sabe
qué bien qué lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor
usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo
usted martín santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal protazo
es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted
quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma estoy cayendo
usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da
Me reí con sus locuras y mi piel se erizaba cuando el susurraba "Avellaneda".
Hermosas horas nos acompañamos, hasta que la muerte del amor nos alejó y como Laura yo también partí al encuentro de mi realidad, tan parecida a la suya con aquel calendario en la pared que marcaba el camino del tiempo.
Hoy vivo mi historia, vuelvo a sentirme Avellaneda y amo a mi Martín Santomé pidiendole a Dios "que Dure" y que la muerte, la distancia y la realidad no nos separen...

LAURA AVELLANEDA
"Última noción de Laura"
Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza
usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
pero debo ser floja incitadora de vida
porque me estoy muriendo santomé
usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme
usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo
no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así
usted martín santomé no sabe
qué bien qué lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor
usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo
usted martín santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal protazo
es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted
quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma estoy cayendo
usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da
Carta a él

Hay muchas cosas que quisiera decirte, pero me invade el temor de que mis palabras te alejen.
Quisiera que cada una de mis palabras fuese analizada en su justa medida, no quiero que dudes mas de la cuenta ni que me creas mas de lo real.
Tal como te dije en un mail hace poco, la sumisión forma parte de mi esencia, desde niña corre por mis venas y hoy en día es como un océano impetuoso... respeto mi sumisión pero debo confesarte que también le temo, porque como el mar la sumisión te puede arrastrar a los abismos… Quieres nadar en ellos conmigo? Pues bien, porque yo también lo deseo pero no debes resistirte a la corriente, debes dejar que se vuelva parte de ti, conocerla, entenderla y respetarla, ser uno y todo con ella…
No quiero que sub estimes mis temores, quiero que los enfrentes.
No quiero que destruyas mis límites, quiero que los conozcas pero no después de haber pasado por encima de ellos, porque no tienes idea de cuanto daño podría hacerme.
Quiero que me escuches, quiero que sepas que deseo tanto estar contigo que estoy luchando contra barreras que hasta hoy creía inamovibles, pero no guindes el peso del mundo a mis espaldas porque caeré y todos sufriremos por eso.
Conoce mi historia por favor, pero no lo hagas por llenar un requisito para llevarme a la cama, no lo hagas por compromiso… Hazlo por deseo, incluso por interés, porque conocer mis pasos te regalará la llave para dominar el ser que todos conocen y saben que existe, pero sobre todo te permitirá dominar mi esencia, mi yo mas profundo.
Puedes hacer de mi una esclava modelo… Pero hazme… Construyamos juntos la sumisión, moldea mis deseos, aduéñate de mí, créame con tus premios y castigos.
No me conviertas en una sumisa llena de retazos, de recuerdos, de momentos que ya pasaron o de ahoras que nunca llegaran.
Mi amor propio

Quería comenzar escribiendo un poco de mi pasado, pero el ahora pesa en mi espalda y confunde mis palabras.
Me ha pedido que confíe en él.
Y yo lo hago, desde hace dos años, aunque un papel firmado me diga que no es mío, aunque dos jóvenes le esperen en casa cada noche y le llamen papá, aunque Dios haya decidido que valía la pena crearme 24 años después que a él.
Me ha pedido que me entregue.
Y yo lo hago, le he entregado mi tiempo, mis dudas, mis miedos... Pero habrá una sola cosa que me quede para mí... Mi amor propio.
Porque ha sido él quien me ha tomado en sus brazos cuando aun sangrante, herida, me he rendido a la vida… Ha sido en su hombro que he derramado mis lágrimas y ha sido su calor el que me han cobijado cuando la soledad de mi cama se hace casi insoportable.
No puedo entregarte mi amor, porque es lo único que me permitirá vivir el día que no estés, es mi garantía del mañana, será mi compañero las noches de navidad que no estarás, los días del padre en los que serás solo ausencia y los cumpleaños en los que serás solo una voz
No puedo darte más...
Y perdóname, pero he aprendido a amarte en la libertad del tiempo y no en la esclavitud del mañana, me he entregado... hasta el límite... Me he vaciado de mi misma, te he dado todo lo que tengo... Pero no puedo entregarte quien soy.





